El Departamento de Justicia ha decidido no solicitar la pena de muerte contra Esteban Santiago, el hombre de Alaska acusado de matar a cinco personas y de herir a seis en un tiroteo en un aeropuerto de Florida.
El joven que mató 5 personas en el aeropuerto de Fort Lauderdale no enfrentará la pena de muerte al declararse culpable
Esteban Santiago, de 28 años, enfrenta una acusación de 22 cargos por el tiroteo de enero de 2017 en el área de reclamo de equipaje

Funcionarios dijeron el martes que Santiago, originario de Anchorage, Alaska, de 28 años, aceptará declararse culpable y cumplirá cadena perpetua. Además deberá renunciar a todos los derechos de apelación en virtud del acuerdo de declaración de culpabilidad entre sus abogados y los fiscales federales.
La jueza distrital, Beth Bloom, le preguntó a Santiago, si entendía el acuerdo que estaba haciendo.
"Sí, su honor", respondió.
Santiago se había declarado inocente de una acusación de 22 cargos en el tiroteo de enero de 2017 en el área de reclamo de equipaje en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood. El juicio estaba previsto para comenzar el 11 de junio.
La jueza Bloom no aceptará el acuerdo hasta asegurarse de que el acusado esté plenamente consciente de los derechos a los que renunciaría. Por tal motivo, la magistrada pidió una evaluación mental y estableció una audiencia de competencia mental para el 23 de mayo. "Esa es la mayor preocupación de la corte", dijo a la agencia AP.
El fiscal federal adjunto Rick Del Toro dijo que el acuerdo fue aprobado por altos funcionarios del Departamento de Justicia y en consulta con las familias de las víctimas asesinadas. En el sistema federal, todos los procesamientos en los que la pena de muerte es una posibilidad deben ser aprobados por el fiscal general.
"El fiscal general nos ha dado la autoridad de no pedir la pena de muerte", dijo Del Toro a la agencia.
Las autoridades dijeron que el día del tiroteo, el acusado sacó la pistola de un equipaje que había facturado, la cargó en un baño, salió y comenzó a disparar.
Desde su arresto, Santiago ha sido atendido en una cárcel de Miami por esquizofrenia.
Antes del tiroteo tenía antecedentes de problemas mentales, pero no tenía prohibición de poseer un arma.









