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Represa de agua

Abandonó a su familia, vivió con identidad falsa por 23 años y ahora deberá compensarla con casi $2 millones (que no tiene)

Richard Hoagland dejó a su segunda esposa y a sus dos hijos en Indiana en 1993 y fue descubierto en Florida en 2016 usurpando el nombre de un pescador fallecido. Un juez dictaminó que debe una fortuna en la manutención de los menores que desamparó.
5 Jun 2018 – 2:21 PM EDT

Cuando Richard Hoagland huyó de Indiana en 1993, dejando atrás a su familia, se lo consideró desaparecido y en 2003 fue declarado muerto por las autoridades.

Después de dos décadas de ausencia, se supo que Hoagland se mudó a Florida, donde vivió bajo el nombre de Terry Symanski. Se volvió a casar con una mujer llamada Mary, tuvo otro hijo y compró una propiedad que incluía al menos un avión, de acuerdo con informes de prensa y documentos judiciales.

Fue acusado en julio de 2016 de uso fraudulento de identificación personal después de que un sobrino del verdadero Terry Symanski, quien murió en 1991, comenzó a estudiar su historia familiar en Ancestry.com y descubrió que una persona con el mismo nombre vivía en el centro de Florida.

La policía investigó al falso Symanski y descubrió que no era otro sino Richard Hoagland

De acuerdo con una declaración jurada, Hoagland admitió que había dejado a su segunda esposa Linda Iseler e hijos en el suburbio de Fishers, en Indianápolis en 1993, porque "no quería enfrentar otro divorcio" y quería desaparecer. Ya Hoaglan se había separado en años previos y tenía dos hijos con su primera esposa.


Y despareció


Iseler relató que Hoagland la llamó al trabajo una tarde de febrero de 1993 y le comunicó que se marcharía. Ella buscó a su hijo menor en la guardería y corrió hacia la casa que habitaban. Su otro hijo, de nueve años estaba allí pero Hoagland ya había abandonado el hogar.

Hoagland llamó de nuevo a las 5:40 p.m. para decir adiós. "No puedo vivir más de esta manera", le dijo. "Siento que estarías mejor sin mí".

Otra llamada esa misma noche. "No quiero ir a la cárcel", le dijo Hoagland a su segunda esposa en esa llamada telefónica. "Nunca volveré". Le aseguró a Iseler que necesitaba desaparecer porque el FBI lo buscaba por robar millones, una declaración que las autoridades locales están investigando.

La policía encontró su camioneta en el aeropuerto unos días después. El nombre de Hoagland no figuraba en las listas de pasajeros.

Hoagland telefoneó varias veces más en febrero, dijo Iseler. Él siempre llamaba por cobrar. La factura del teléfono mostró que sus llamadas se originaron en Aruba y Venezuela.

Durante el verano después de su desaparición, Hoagland envió tarjetas de cumpleaños a sus hijos. Después de eso, sólo silencio.

Durante más de dos décadas, la familia de Hoagland vivió sin conocer las circunstancias de su desaparición. Su esposa se volvió a casar. El estado lo declaró legalmente muerto en 2003.

No estaba muerto

Richard regresó a EEUU al cabo de un año. En West Palm Beach, Florida, alquiló una habitación al padre de un pescador comercial que se ahogó en 1991, dijo la policía en Florida.

Hoagland encontró el certificado de defunción del hombre y utilizó la información para obtener primero un certificado de nacimiento y más tarde una licencia de conducir de Alabama. En 1994, dijo la policía, Richard recibió una licencia de Florida bajo su nuevo nombre, Terry Jude Symansky.

Se mudó a Zephyrhills, Florida, y vivió como Symansky hasta que un día de verano en 2016, cuando regresó a casa para encontrar un detective en su entrada. Allí lo detuvieron.

Según el Tampa Bay Times, su esposa e hijo de Florida no sabían nada sobre su vida pasada en Indiana o sobre la esposa y los hijos que abandonó.

En febrero de 2017, Hoagland se declaró culpable de un cargo de robo de identidad agravado. Sirvió casi dos años en una prisión federal antes de regresar a Indiana en abril.

Huyó y lo pescaron. Ahora tiene que pagar

Mientras tanto, su esposa lo persiguió en la corte por manutención de menores. A principios del mes de mayo, un juez en el condado de Hamilton, Indiana, decidió que Hoagland debe a su esposa e hijos $ 1,86 millones, informó The Star.

Cuando su padre los abandonó hace ya casi 25 años. Douglas tenía 6 y Matthew, 9 años. Ya tienen más de treinta años. Douglas dijo que no quiere formar parte de un rencuentro con su padre.

"Me está yendo bastante bien en este momento", dijo después de pasar gran parte de su vida adulta tras las rejas, incluida una sentencia de prisión de ocho años. "No creo que deba despertar viejos demonios".

A pesar de la sentencia del juez, no está claro si Iseler y sus hijos obtendrán algún dinero del juicio. Los activos de Hoagland están vinculados en un proceso de divorcio con su esposa de Florida.

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