El termómetro escala 25 grados por encima de lo normal en Arizona, alcanzando marcas de
casi 100 grados mucho antes del verano. Este
calor extremo pone en alerta a los expertos, quienes
advierten sobre posibles cancelaciones de vuelos en el
aeropuerto de
Phoenix debido a las altas temperaturas. Mientras
miles de turistas saturan las terminales para escapar del frío, las autoridades recomiendan proteger a niños y ancianos,
evitando cualquier actividad al aire libre entre las 09:00 y las 17:00 horas.