Abuso Policíaco

"Quieren hacer dinero con nuestro sufrimiento": denuncian abusos de policías contra migrantes en Tijuana

Migrantes centroamericanos e indigentes aseguran haber sido víctimas en las últimas semanas de agresiones por parte de la Policía de esa ciudad mexicana. Según alegan, los agentes les despojan de sus documentos y pertenencias e incluso han llegado a arrojar a algunas personas contra vehículos en marcha.
7 Sep 2018 – 7:22 PM EDT

TIJUANA, México.– Con dificultad podía ingerir alimentos. Hacía tres días que policías de Tijuana lo habían arrastrado con su patrulla: tenía la nariz reventada, un hematoma del tamaño de media toronja cerca de la sien, el ojo derecho morado y heridas en una rodilla y la espinilla. Es uno de los indigentes que se reúnen cerca de un desayunador cristiano en las mañanas que denuncia actos violentos de parte de agentes policiales de Tijuana.

"Es inhumano lo que están haciendo con estas personas", dice Irineo Mujica, el coordinador de la caravana Viacrucis Migrante que condujo a cientos de familias centroamericanas a la frontera y quien ahora ayuda a inmigrantes e indigentes que se mezclan en Tijuana.

De acuerdo con Mujica y testimonios de afectados, la policía de Tijuana ha agredido y despojado de documentos a esa comunidad vulnerable de manera sistemática, pero en las últimas semanas la violencia arreció a niveles en que algunos llegaron a denunciar que los policías los han arrojado contra vehículos en marcha.

En respuesta a estas denuncias, Mujica y la organización Pueblo Sin Fronteras convocaron a una Marcha Por La Dignidad, que recorrió el sábado pasado unas 25 millas hasta la cárcel municipal, con una estación intermedia ante el edificio de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Tijuana.

"No sabemos si es un plan oficial para infundir terror en estas personas porque las acciones que está desarrollando la Policía contra ellas es una forma de terrorismo, pero esto es algo que definitivamente tiene que terminar", advirtió Mujica en entrevista con Univision Noticias.

El activista advirtió que Pueblo Sin Fronteras había enviado testimonios y pruebas a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de México y a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Una de las mantas con que marcharon mencionaba que en Tijuana se han cometido cerca de 2,000 homicidios y que la Policía no ha detenido a los asesinos y, en cambio, la ha emprendido en contra de migrantes a los que despoja de sus pertenencias y contra indigentes, quienes, al carecer de objetos de valor, son víctimas de agresiones.

En una parada ante la SSP, el secretario Marco Antonio Sotomayor se comprometió a atender estas denuncias en una audiencia. El funcionario dijo que, efectivamente, había operativos policiales para despejar el canal donde se reúnen adictos a las drogas, pero aclaró que de ninguna manera la violencia es parte de la política de la Policía.

Sotomayor se comprometió a asistir y "a tomar cartas en el asunto". Además, dijo que si hay agentes "responsables de esas agresiones, serán investigados y sancionados”.

De ahí marcharon entonces a la Estancia Municipal para Infractores, como se llama la cárcel municipal, donde migrantes e indigentes por igual dieron testimonios de maltratos.

Una mujer en silla de ruedas, Consuelo, tenía la quijada fracturada y casi no podía hablar, pero dijo con esfuerzo que unos policías de Tijuana la arrojaron contra vehículos en movimiento, en un tramo donde los autos alcanzan hasta 40 millas por hora.

Ella es otra de las personas sin hogar que asegura que no ha hecho nada que merezca un trato así de los policías.

Consuelo no tiene familiares en Tijuana, llegó hasta el estacionamiento de la cárcel municipal con ayuda de un conductor que se apiadó.

Quien empujaba la silla de ruedas de esta mujer también llegó para contar su testimonio. "Yo caminaba por la avenida y una van de la Policía me cerró el paso. Se bajaron y me dijeron que les diera mi dinero. Yo no llevaba nada, no tengo dinero. Me empezaron a empujar fuerte contra la pared y me lastimaron un hombro, la cara, aquí las costillas", dijo mientras señalaba su tórax un hombre que se identificó como Gilberto.

Él cuenta que fue deportado de Madera, California, y se encuentra sin documentos, dinero, conocidos o trabajo en Tijuana. Además, agregó que los policías le advirtieron que tenía que conseguir empleo y darles dinero la próxima vez que lo encontraran, o "sufriría consecuencias".

Uno tras otro, presentaron testimonios breves unas doce personas, mostraron moretones, raspaduras, señas de golpes; todos identificaron a policías municipales uniformados como sus agresores.

Centroamericanos migrantes también son agredidos

Sonia Maribel Alfaro Hernández, de Guatemala, contó que desde finales de junio los policías municipales han despojado a los migrantes centroamericanos de documentos, teléfonos celulares y dinero.

"Nosotros estábamos trabajando en una cebollera en el mercado y salíamos de trabajar a las 8:00 de la noche, así que íbamos caminando como a las 8:30 y nos detuvo la Policía. A mí no me hicieron nada, pero a mi pareja lo subieron a la patrulla y se lo llevaron y ya cuando lo soltaron, lo habían dejado sin papeles, sin celular, sin su dinero, todo se lo llevaron", denunció Alfaro.

"Esto es algo que han estado haciendo con los centroamericanos, que nos quitan los documentos y nos dejan en un verdadero problema porque así no podemos acercarnos a solicitar el asilo a Estados Unidos, ni regresar a nuestros países, ni tampoco quedarnos aquí, ¿me entiende?, porque quedamos indocumentados", advierte.

Alfaro Hernández explicó que los guatemaltecos por lo menos pueden acercarse en compañía de activistas o abogados al consulado de su país en Tijuana, pero los demás países centroamericanos no tienen representación diplomática en la ciudad.

"Imagínese nada más que quienes vienen de Honduras, huyendo tanto de maras como del gobierno y al dejarlos sin papeles tienen que contactar al gobierno del que huyen hasta la capital de México o resignarse a vivir aquí sin una identidad", agregó esta mujer, quien trata de apoyar a varios conocidos suyos.

"Y todo, ¿por qué?" –cuestionó–, "porque quieren (los policías) hacer dinero con nuestros sufrimientos".

Se quedaron sin audiencia

Esta semana, horas antes de la audiencia en la que el secretario de Seguridad Pública escucharía de primera mano los testimonios de víctimas de violencia policial, el activista Irineo Mujica fue sometido a golpes y presentado ante el Ministerio Público para que le presentaran cargos.

Sandra Pérez, una migrante hondureña, narró que todo sucedió tras el arresto de un joven paisano suyo, quien fue a un comercio a comprar una soda y a su regreso lo detuvieron unos policías y se lo llevaron a la cárcel.

Los agentes permitieron al adolescente que llamara por teléfono a Mujica para pedirle ayuda y este se presentó con un grupo de migrantes. Pérez dijo que mientras Mujica llamaba a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Israel López, un migrante guatemalteco, grababa con su celular.

"Los policías exigieron que dejaran de hablar por el celular y dejaran de filmar y como no lo hicieron, empezaron a empujar a Irineo; luego salieron otros policías y lo comenzaron a golpear, a dar patadas, lo arrastraron; yo vi todo porque estaba hasta adelante con ellos", narró Pérez.

La Policía dejó posteriormente libre al menor de edad hondureño que había sido detenido horas antes.

En conferencia de prensa, el jefe de policía municipal, Mario Martínez, dijo que Irineo Mujica e Israel López fueron arrestados porque escandalizaban y al resistirse al arresto cometieron "ultrajes a la autoridad".

La audiencia en que el secretario de Seguridad escucharía los testimonios de abuso policial y observaría personalmente evidencias no se llevó nunca a cabo.

Mira también:


El albergue de los sueños rotos: así es el día a día de los deportados en Tijuana

Loading
Cargando galería


Más contenido de tu interés