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Muertes

Órganos donados del marine Carlos salvan dos vidas

Dos personas del norte de California recibieron los órganos de Carlos Segovia, el militar de origen salvadoreño, cuyo asesinato en Los Ángeles sigue sin ser resuelto.
23 Sep 2016 – 5:40 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Dos residentes del norte de California lograron salvar sus vidas gracias a los órganos donados del marine Carlos Segovia, quien fue declarado muerto el lunes, tres días después de recibir un disparo en la cabeza en el Suroeste de Los Ángeles, informó la organización One Legacy.

Un hombre en sus 40 años fue elegido para recibir un riñón y el páncreas del militar salvadoreño, mientras que una anciana de unos 70 años recibió el otro riñón del marine, precisó One Legacy, que indicó que los trasplantes ocurrieron entre el miércoles y el jueves.

Ambos pacientes, cuyas identidades no han sido reveladas, estuvieron gravemente enfermos y recibían diálisis, el proceso que extrae el agua y las toxinas de la sangre, una función propia de los riñones.

“A través de su regalo de vida siendo donante registrado en California, él ha podido salvar la vida de otros”, expresó Tom Mone, director ejecutivo de One Legacy, en una conferencia de prensa en la que estuvieron presentes familiares del marine y que se realizó en el edificio Bob Hope Patriot Hall, que sirve a veteranos de guerra y que está ubicado en el centro de Los Ángeles.

El marine Carlos, quien fue desconectado del respirador artificial en el California Hospital durante la madrugada del viernes, se registró como donante de órganos al tramitar su licencia de manejo. Su gesto ha sido tomado como otro ejemplo de su generosidad.

Su madre, Sandra López, ha encontrado cierto alivio en medio de su tragedia al enterarse que su hijo dio vida a otros.

“Siento que quiero conocerlos (a los receptores de los órganos) y saber de alguna manera que ellos están saludables y que mi hijo todavía está acá”, dijo la mujer esbozando una sonrisa. “Mi hijo me hizo sentir orgullosa cuando era pequeño, de grandecito, como un marine y después de muerto”, agregó.

La hermana del marine, Cynthia Fuentes, de 13 años, comentó que ella retomará el servicio que dejó inconcluso su hermano.

“Mi sueño ahora es terminar sus sueños de ser un graduado de USC (Universidad del Sur de California) y ser quizás parte de la Naval y también ser un líder”, dijo.

El cuerpo de Segovia, quien también era voluntario de una organización que alimenta a desamparados, será velado el martes 4 de octubre de las 14:00 a las 21:00 horas en el edificio Bob Hope Patriot Hall (1816 al sur de la calle Figueroa, en Los Ángeles).

Al día siguiente, a partir de las 09:30 horas, se realizará una misa en su honor en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles (555 al oeste de la calle Temple, en esa ciudad) y posteriormente será sepultado en el panteón militar Los Angeles National Cemetery.

La infantería de Marina, corporación en la cual se enlistó Carlos hace seis meses, prepara las exequias. “Él hizo muchas cosas en su corta carrera”, comentó Antonio Chapa, integrante de la Comisión de Asesores de Veteranos en este condado.

Investigación estancada

El mediodía de este viernes, después de que el Concilio de Los Ángeles aprobara por unanimidad una recompensa de 50,000 dólares para quien proporcione información que conduzca con los responsables del asesinato, la Policía reconoció que al momento no tiene pistas contundentes.

“A pesar de que hemos hecho nuestro mejor esfuerzo, todavía no hemos localizado ninguna evidencia, testigos o video, que nos conduzca a los responsables de este acto sin sentido”, comentó el capitán Pete Whittingham, del Buró de Homicidios de la Policía en el Sur de Los Ángeles.

Al momento la principal línea de investigación en este caso es que el marine Carlos recibió un disparo en la cabeza luego de que trató de impedir el robo del auto de la mamá de su novia, a quien había dejado en su casa unos minutos antes. La policía descarta que él haya sido un blanco específico.

“No hay nada que podamos hacer para cambiar lo que pasó (…) pero podemos capturar a los idiotas que creen que está bien arrebatar una vida”, señaló el presidente del Concilio de Los Ángeles, Herb Wesson, quien propuso la recompensa para resolver el caso.

Con el asesinato del joven militar suman 75 homicidios en el Sur de Los Ángeles en lo que va del año.

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