“Estoy un poco mal, tengo la bala ahí adentro todavía”: el crudo testimonio de Wilber Garcés desde un centro de detención de ICE

El venezolano permanece bajo custodia de autoridades migratorias luego de recibir un disparo en Austin; su testimonio plantea diferencias con la versión preliminar sobre lo ocurrido y cuestiona la atención médica que recibió posteriormente.

Video Abogada de Wilber Garcés narra el momento del disparo de ICE que recibió el inmigrante venezolano

Desde un centro de procesamiento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ( ICE) en Pearsall, Texas, Wilber Rafael Garcés Pérez habló este lunes por teléfono durante una conferencia de prensa convocada por su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch.

“Estoy un poco mal, tengo la bala ahí adentro todavía”, afirmó Wilber Garcés mediante teléfono durante una conferencia de prensa este lunes 21 de septiembre de 2026.

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Un día antes, un agente de inmigración le disparó en Austin. Para entonces, el venezolano de 28 años seguía con el proyectil dentro del cuerpo y, según su propio relato, sin recibir la atención médica que necesitaba.

“Estoy mal por el balazo que recibí y no he recibido la atención necesaria”, dijo Garcés Pérez. Explicó que la bala permanece cerca de su columna y que en el hospital le informaron que no sería retirada debido a su ubicación.

El relato del venezolano también abrió una disputa sobre lo ocurrido antes de los disparos. Mientras la versión preliminar de la Policía de Austin señalaba que hubo una breve persecución a pie, Garcés Pérez lo negó durante la llamada.

“No hubo una persecución a pie. Nunca salió del vehículo hasta que tuvo que salir del vehículo”, afirmó.

Garcés Pérez aseguró que los agentes nunca le ordenaron detenerse y que tampoco encendieron las luces ni la sirena antes de que su vehículo fuera impactado lateralmente. Dijo que, después del primer golpe, hizo una vuelta porque buscaba un sitio donde estacionarse para acercarse a los agentes.

“Quería encontrar un lugar donde estacionarme”.

Según su relato, fue entonces cuando recibió el disparo. Dijo que no sabe cuántos tiros realizó el agente, pero que él solamente sintió uno.

Después, contó, uno de los agentes entró a su automóvil y lo apagó por la fuerza. Garcés Pérez aseguró que le dijo que tenía mucho dolor y que sentía que iba a desmayarse. Poco después llegaron los paramédicos y fue trasladado al hospital.

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El tiroteo ocurrió poco antes de la 1 de la tarde del domingo 20 de septiembre, en el norte de Austin. Wilber Garcés Pérez fue atendido en el Centro Médico Dell Seton de la Universidad de Texas y posteriormente quedó bajo custodia de ICE.

De la cama del hospital al piso de un centro de detención

El propio Garcés Pérez describió también las primeras horas bajo custodia migratoria. “No recibí atención médica adecuada”, afirmó.

Dijo que pidió atención médica y que le respondieron que recibiría agua. Cerca de una hora después, una enfermera acudió a revisarlo, pero, según su testimonio, tampoco recibió el tratamiento que necesitaba. Finalmente, aseguró que le dieron una pastilla y que tuvo que dormir en el piso, en un lugar frío.

La abogada Kate Lincoln-Goldfinch explicó que Garcés Pérez llegó al centro de procesamiento en Pearsall alrededor de las 4 de la mañana y que posteriormente fue interrogado por ICE. La familia, incluida su esposa, Elizdar, había pasado horas sin conocer con certeza dónde estaba ni cuál era su estado de salud.

La familia pide respuestas y una investigación independiente

La situación llevó a familiares, dirigentes y activistas a exigir que una instancia independiente esclarezca lo ocurrido.

Roman Palomares, presidente nacional y presidente de la Junta Directiva de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos ( LULAC), encabezó el llamado junto con Juan Proaño, director ejecutivo de la organización. Ambos respaldaron la exigencia de una investigación independiente y de rendición de cuentas.

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El congresista republicano Greg Casar también reclamó que se esclarezcan los hechos y que se preserven y hagan públicas las evidencias disponibles.

Gary Bledsoe, presidente de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP) de Texas, cuestionó el trato recibido por Garcés Pérez y su familia y respaldó la petición de una investigación independiente. Sulma Franco, de Grassroots Leadership, se sumó al reclamo de protección y justicia para las comunidades migrantes.

Para la familia, la pregunta no termina con quién disparó. También exige saber qué ocurrió antes del tiroteo, por qué Garcés Pérez terminó bajo custodia después de ser herido y por qué permaneció con una bala alojada en el cuerpo.

El Departamento de Policía de Austin ha señalado que sus agentes no participaron en el tiroteo. El Departamento de Seguridad Nacional ( DHS), por su parte, no había aclarado si los agentes involucrados portaban cámaras corporales, si Garcés Pérez era el objetivo de la operación ni cuántos disparos se realizaron.

Mientras la familia busca información sobre su estado y las organizaciones reclaman acceso a las evidencias, el caso permanece rodeado de preguntas sobre la actuación de los agentes y las horas posteriores al disparo.

Video Wilber Garcés, migrante baleado por ICE, alcanzó a llamar a su familia, ¿qué le dijo a su madre?