Lorenzo Salgado Araujo, mexicano de 52 años, murió el 7 de julio cuando los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) le dispararon tras darle el alto cuando se dirigía a su trabajo, según argumentaron después en "defensa propia".
"ICE absolutamente no permitido aquí": así han reaccionado las comunidades de las dos víctimas mortales
Las muertes de Lorenzo Salgado Araujo y de Johan Sebastian Guerrero sacudieron en menos de una semana a los vecinos de Houston (Texas) y Biddeford (Maine). En esta última localidad se han visto carteles de "no se permite la entrada al ICE" y las asociaciones se movilizaron para dar apoyo a la comunidad migrante y las familias de las víctimas
Ese mismo día, los vecinos instalaron un pequeño altar y organizaron vigilias para honrar su memoria.

La familia del fallecido estuvo respaldada también por la asociación en defensa de los derechos de la comunidad migrante LULAC, que está impulsando una investigación transparente e independiente para esclarecer lo ocurrido.
A unas 2,000 millas de allí, la tragedia volvió a sacudir las calles solo 6 días después. Esta vez en un tranquilo vecindario de Biddeford, el colombiano Johan Sebastian Guerrero, de 26 años, moría este lunes 13 de julio también cuando se dirigía a su trabajo tras haber topado con el ICE y haber sido tiroteado.
Según ha trascendido, ninguno de los dos era el objetivo que los agentes buscaban en sendos operativos.
Ayer, una tercera persona murió, un mexicano, escapando de los agentes de migración en esta semana negra, aunque aún no ha sido identificado.
Los comercios locales se movilizan en Biddeford (Maine)
Biddeford aún sigue conmocionado con lo ocurrido. También se ha instalado un altar improvisado con fotografías de la víctima y mensajes de apoyo a la comunidad de migrantes.

Muchos comercios locales se están solidarizando con lo ocurrido y anunciaron que donarán una parte de la recaudación de esta semana a asociaciones que velan por la integración y la seguridad de las personas que estén en procesos de regularización migratoria.
Hay comercios que han ido un paso más allá, como una pequeña pizzería del centro que ha colgado un cartel en el que se lee: "Propiedad privada, absolutamente no permitido ICE. Los agentes de ICE no pueden entrar a áreas privadas sin una orden judicial".

Pretenden crear espacios seguros porque se ha extendido el temor a que pueda haber más víctimas. La misma pizzería que ofrece su local como resguardo, comunicó en una publicación en redes sociales que va a donar el 10% de sus ventas hasta el domingo a una ONG local que ya se ha movilizado para denunciar la situación que viven más personas.
Project Relief Maine, destinataria de las donaciones, es un colectivo de ayuda mutua y justicia racial liderado por inmigrantes afrodescendientes. Trabajan tejiendo redes de apoyo comunitario para ayudar a personas, familias y solicitantes de asilo afectados por redadas del ICE.
Tras la muerte de Johan Sebastian Guerrero han alertado de que hay más personas en Biddeford en situación de riesgo. Advierten de que hay alguien conectado al joven colombiano muerto que "urgentemente necesita permanecer seguro. Nuestra prioridad es protegerlo y ayudarles a que puedan ser realojados en un lugar seguro", apuntaba el comunicado que podría referirse a su pareja.
También lanzaron una recaudación en línea para apoyar a la familia de Johan con los trámites para poder repatriar sus restos mortales a Colombia.
Un local de sándwiches también anunció que donará el 10% de su recaudación para ayudar a la familia de Johan. "Aunque no podemos quitarle el dolor inimaginable a esta familia, podemos ayudarles a tener un ambiente seguro que sea más adecuado para salir adelante. (...) Ya han localizado un apartamento y anticipan que el costo inicial de la mudanza será de $6,000", detallaban en una publicación que llamaba a cooperar para ayudarles a través de otra asociación local llamada BetterBiddeford.
La asociación se movilizó desde el pasado martes, convocando a una manifestación para "parar el terror de ICE, no más muertes" que inundó las calles de consignas en contra de los recientes casos de migrantes muertos en operativos de los agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).

Ya hay convocada otra marcha en repulsa de las dos muertes para este sábado. Activistas colgaron carteles en Biddeford para que los vecinos puedan sumarse a la manifestación.

Más de una docena de comercios locales de Biddeford se ha sumado a los donativos, y han hecho público su apoyo a la comunidad de inmigrantes. La localidad tiene algo más de 22,000 habitantes y, de ellos, la población extranjera latinoamericana es de apenas 90 personas: 44 son mexicanas, 32 son chilenas y 14 son colombianas, según el censo oficial.






