El
despliegue de
infantes de
marina en Puerto Rico y los ejercicios de seguridad diplomática
elevan la tensión bilateral entre Washington y La Habana. Expertos señalan que la administración de Donald Trump analiza
opciones de contingencia militar, mientras califica la situación de Cuba como una
amenaza para la seguridad nacional. El
gobierno estadounidense busca
mantener vías de negociación pacífica antes de activar cualquier medida de fuerza.