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Escuelas Públicas

Mexicanos que comen moscas y latinos vagos, así enseña español una editorial de EEUU

Unos 3,200 estudiantes de secundarias públicas de Los Ángeles podrían aprender español con libros plagados de estereotipos e información errada.
2 Sep 2016 – 2:54 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Una colección de libros diseñada para enseñar español en las escuelas se ha convertido en objeto de polémica en el condado de Los Ángeles donde familias y profesores han reclamado a las autoridades educativas que retire esos volúmenes de sus planes de estudio por considerarlos irrespetuosos y estereotipados.

Los libros en cuestión, llamados '¡Qué chévere!', sugieren que algunos platillos mexicanos incluyen moscas, afirman que los dominicanos destacan por ser peluqueros, proyecta una imagen de que los hispanos son vagos y cruzan la frontera ilegalmente y muestra como referentes de la comunidad a los actores de Hollywood.

El pasado mes de junio esos libros de la editorial EMC, con sede en Minnesota fueron aprobados por el Distrito Escolar de Glendale (GUSD) para que sus 3,200 estudiantes de secundaria aprendan español.

“Tienen muchos comentarios que son anticuados y que no son correctos”, dijo a Univision 34 Los Ángeles, Lupe Van Keuren, una de las madres que se oponen a los tomos 1 y 2 de esa colección, después de revisarlos a conciencia.


Los estereotipos latinos usados por los libros '¡Qué chévere!' para enseñar español en las escuelas

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"Pedro el perezoso"

"Pedro promete muchas cosas pero nunca las cumple porque es perezoso", así comienza un ejercicio para que los estudiantes practiquen la formación de los verbos en condicional, un ejemplo del argumentario utilizado para que los estudiantes practiquen su español.

En una lectura llamada 'Puentes y fronteras' se pregunta al lector "¿por dónde entraron a Estados Unidos muchos inmigrantes hispanos?" y se ilustra el ejercicio con una fotografía de dos personas que supuestamente están cruzando la frontera ilegalmente.

La lista de agravios enumerados por quienes han tenido en su poder estos ejemplares incluye comentarios como que las moscas podrían formar parte de la tradición culinaria mexicana, que los nicaragüenses son "devotos" de sus mascotas o que para "sentirse cubano" hay que usar una guayabera.


De los dominicanos, esta colección dice siente pasión por ir a la peluquería y que de hecho, si en algo destacan, es "por sus cualidades para ser peluqueros". Además, el autor de los libros, Alejandro Vargas Bonilla, infiere que es algo positivo -o una "evolución", como así lo explica- que las familias dominicanas tengan cada vez menos hijos.

Cultura

Los libros ponen como ejemplo a latinos que han triunfado profesionalmente, aunque centra principalmente su foco en aquellos que se han hecho populares por sus carreras artísticas e insiste en la idea de que la belleza y la moda es algo que preocupa e interesa a los latinos.

En la sección 'Cultura' se explica que la actriz colombiana Sofía Vergara "trata de hacer sentir bien a su público no solo con su trabajo como actriz, sino también con una línea de ropa y productos de belleza. Después de todo, al verse bien, uno se siente bien mentalmente", se lee en el texto dirigido a estudiantes de secundaria.

“Estos libros muestran la cultura hispana desde el punto de vista sesgado del autor y sus contribuidores. Contienen diálogos que realmente ofenden a los latinos y tienden a crear estereotipos de algunos países de Latinoamérica”, afirmó Francisca Buelna en una carta enviada al GUSD.

Su hija, Sofía Buelna Acosta, una estudiante de Glendale, cree que si recibe clases de español basadas en los polémicos libros sería blanco de acoso escolar.

“Está diciendo cosas de mi cultura que no son ciertas y yo sé que si ese libro entra muchos niños se van a burlar o van a pensar que esa es la cultura y no van a querer aceptar otra cosa”, expresó.

El distrito escolar se lo piensa

Hay 27,000 alumnos en las escuelas públicas de Glendale, una comunidad tan diversa que ahí se hablan más de 65 idiomas y dialectos, incluido el español.

Funcionarios escolares de Glendale, que han destinado una inversión de más de 350,000 dólares para distribuir “¡Qué chévere!” en sus aulas, aún no han descartado utilizar dichas publicaciones en su currículo, aunque organizaron una reunión pública para el 6 de septiembre con el fin de escuchar directamente las voces de los inconformes.

“El Distrito Escolar de Glendale hace lo todo posible para garantizar que todo el material escolar usado en las aulas sea de alto rigor académico y sea culturalmente respetuoso”, afirmó el superintendente del organismo Winfred Roberson en un comunicado de prensa.

“Tomamos muy en serio las preocupaciones de los padres y estamos llevando a ‘¡Qué chévere!’ de nuevo a discusión de la Junta Escolar”, agregó Roberson.

El autor se disculpa

El autor detrás de '¡Qué chévere!', el colombiano Alejandro Vargas Bonilla, pidió disculpas por las ofensas que su obra haya podido causar, según dijo a Univision Noticias en Los Ángeles, y aseguró que la editorial EMC está dispuesta a hacer las correcciones necesarias. EMC delegó en Vargas Bonilla la responsabilidad de hablar con los medios de comunicación y no ofreció explicaciones oficialmente.

"La compañía no tiene el interés de ofender, ni de crear estereotipos. Yo soy colombiano y cuando me asocian con (narcotraficante) Pablo Escobar me ofendo. Me preocupa saber que hay personas que se sienten ofendidas y estoy dispuesto a escuchar cuáles son los argumentos”, dijo Vargas Bonilla.

La edición de ‘¡Qué chévere!’ es de 2015 y, según Vargas Bonilla, estos ejemplares ya se emplean como libros de texto en distintos estados del país. Hasta ahora, dijo el autor, se habían recibido pocos comentarios negativos.

Sobre el texto en el que se sugiere que los mexicanos comen moscas, Vargas Bonilla indicó que se trató de una broma que se "malentendió". Respecto al retrato de los inmigrantes como indocumentados que cruzan la frontera ilegalmente, el objetivo que se tenía era plasmar una problemática de América Latina, pero dijo entender la controversia y aseguró que a la obra no le interesa entrar en esa línea de discurso.

Se desconoce cuál es el plan de la editorial EMC respecto a estos libros o si tiene previsto lanzar una nueva edición menos polémica.

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