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Inmigrantes indocumentados

La complicada historia del migrante 'sin patria' al que ICE detuvo y quiere deportar, pero no puede

José Emilio Martell cree que nació en El Salvador, pero no existen documentos que confirmen su nacionalidad. Por eso las autoridades migratorias llevan nueve meses intentando regresarlo a su país, pero no han podido. Desde un centro de detención para inmigrantes en California, este hombre habla de su extraña situación y el limbo en el que se encuentra.
19 Oct 2018 – 9:15 PM EDT

"No soy ni de aquí ni de allá, soy un ciudadano sin bandera". José Emilio Martell habla a través del teléfono desde un centro de detención para inmigrantes en Calexico, California. Está ahí desde el 6 de enero. El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) intenta deportarlo por cuarta vez a El Salvador, pero hay un problema: este hombre no aparece en los registros de ese país.

Martell no está seguro del lugar donde nació hace 62 años. Cree que es de El Salvador, aunque tiene dudas: sus recuerdos de infancia también lo remontan a Guatemala y Panamá. Sus padres no lo registraron en ninguno de esos países. "Ni yo sé por qué no tengo una partida de nacimiento", dice.

"He tratado la manera de arreglar ese problema, pero no he podido", explica Martell, quien en 1980 emigró a EEUU huyendo de la guerra que entonces agobiaba a El Salvador. Llegó sin un solo documento, por lo que no vio problema en obtener identificaciones falsas, con las que ha vivido y trabajado durante casi cuatro décadas.

"En este país me he desenvuelto con micas chuecas (tarjetas de residente permanente falsas)", confiesa.

Este hombre llevaba tres años en Florida cuando fue detenido por agentes migratorios la primera vez. Era 1983 y se dirigía a cosechar naranjas a bordo de una camioneta con otros agricultores. "Esa vez migración nos cayó, éramos como unas 8 o 10 personas", cuenta.

En esa ocasión, no verificaron su nacionalidad y lo enviaron a El Salvador sin dudar de su palabra. "Nunca hablaron con el consulado", recuerda.

Según su testimonio, él ha sido expulsado a Centroamérica en tres ocasiones: la primera vez en 1983, la segunda en 1997 y la más reciente el 17 de agosto de 2017. ICE solo tiene registro de las dos últimas.

"Ya con una deportación ellos (los funcionarios de ICE) me han seguido deportando. He buscado la manera de que escuchen mi versión, pero solamente han tratado de acelerar mi deportación. Yo siempre les pregunto por qué me deportan sin documentos", afirma.

Es por ese aspecto que Martell se pregunta si quizás ICE ha cometido una irregularidad en las expulsiones anteriores por ignorar ese limbo migratorio en que se encuentra sin tener papeles que verifiquen su nacionalidad, una de la que ni él mismo está seguro.

Martell volvió a quedar bajo custodia federal el 6 de enero, luego que agentes de la Patrulla Fronteriza lo arrestaron mientras trataba de cruzar ilegalmente en la zona de Calexico. Desde entonces han intentado deportarlo nuevamente, pero las autoridades migratorias esta vez no lo han logrado.

Sin partida de nacimiento

Un representante del Consulado de El Salvador en Nueva Jersey, donde ha vivido Martell desde 1986, reconoció que en esa oficina tienen conocimiento del caso, aunque culpan al migrante por no haber tramitado documentos de identidad mientras estuvo en ese país. El funcionario no dio más detalles citando que no estaba autorizado para hablar con la prensa.

En tanto, la embajada de ese país en Washington D.C. no se ha pronunciado al respecto.

Martell, por su parte, asegura que ha intentado obtener un acta de nacimiento en consulados en Los Ángeles, Nueva Jersey, Ciudad de México y también en las oficinas de gobierno en El Salvador. Dice que lo intentó a finales del año pasado, después de que lo deportaron por tercera vez.

"Cuando llegué allá (en una dependencia gubernamental de El Salvador) me presento y cuento mi historia, pero me dijeron: ‘Lo siento mucho, no le puedo ayudar en nada’. El jefe de ellos me dijo que no podían darme papeles porque no están autorizados", señaló.

Dice que también buscó ayuda con una abogada en ese país; sin embargo, la respuesta fue la misma: "me dijo que no es fácil darle la partida de nacimiento a alguien a esta edad (62 años)".

ICE dice que él miente

Lauren Mack, vocera de ICE en San Diego, asegura que la historia de este centroamericano es falsa y asegura que su único propósito es impedir que lo trasladen a Centroamérica.

"En un esfuerzo por obstruir su remoción, Martel (la dependencia así pone su apellido paterno) se negó a proporcionar la información requerida a los funcionarios salvadoreños para que pudieran confirmar su identidad y emitir un documento de viaje en su nombre", menciona la portavoz en un comunicado.

El 9 de abril, un juez de inmigración ordenó que Martell sea devuelto a su país. ICE no ha aclarado qué documentación usó para las deportaciones anteriores.

"Los oficiales de deportación de ICE en El Centro (California) están trabajando con los funcionarios consulares salvadoreños para obtener un documento de viaje para llevar a José Emilio Martel (sic) a El Salvador", reiteró Mack.

Como en la película 'La Terminal'

Consultado por Univision Noticias, el abogado de inmigración Alex Gálvez detecta una contradicción en las declaraciones de ICE: si ya enviaron a esta persona a Centroamérica, la agencia no debería tener dudas para hacerlo nuevamente.

"Existe una incongruencia por la cual no lo pueden deportar ahora, porque si ya lo deportaron a El Salvador tienen la confirmación de que es salvadoreño", menciona.

Gálvez compara el caso de Martell con el de Merhan Karimi Nasseri, el refugiado apátrida de Irán que terminó atrapado en un limbo migratorio que lo obligó a vivir de 1988 a 2006 en una terminal del aeropuerto de París.

Tras ser expulsado por las autoridades iraníes, Nasseri buscó refugio en varios países europeos hasta que fue aceptado en Bélgica. Sin embargo, cuando trataba de mudarse al Reino Unido le robaron sus documentos en un andén del aeropuerto de París. Tomó un vuelo, pero lo regresaron a París al no poder confirmar su identidad ni su condición de refugiado. Ahí se quedó viviendo 18 años. Su vida inspiró la película 'La Terminal' ( The Terminal), protagonizada por Tom Hanks y dirigida por Steven Spielberg.

Citando este ejemplo, Gálvez expone que ICE cometería una falta a las leyes internacionales si vuelve a poner a Martell en el avión de los deportados. "Estados Unidos no puede deportar a nadie a un país si no tiene confirmación que esa persona es de ese país", insistió el abogado. "Porque deja a esa persona en un riesgo mayor, al no ser de ese país es más vulnerable".

Martell, quien ha estado detenido durante más de nueve meses, podría ser elegible para quedar libre tras el pago de una fianza, según este abogado. "Si no pueden confirmar su identidad ni Estados Unidos ni El Salvador, lo tienen que dejar salir", advirtió.

"No soy un terrorista"

Desde que emigró a EEUU en 1980 y hasta poco antes de su último intento para cruzar la frontera ilegalmente, Martell ha tratado de obtener por varios medios un acta de nacimiento de El Salvador, según su relato.

Sin embargo, él insiste en regresar a Nueva Jersey por este motivo: "toda mi vida la he hecho aquí. ¿Qué puedo hacer en El Salvador? Todo lo que he ganado lo he dejado en este país. No tengo nada allá".

Dice que por primera vez está luchando para quedarse, porque hasta ahora entendió que las autoridades migratorias habrían cometido diversas irregularidades en su caso. "Antes estaba ignorante de las leyes, no entendía lo que estaban haciendo. Hasta ahora que me dijo el cónsul de El Salvador en la Ciudad de México que ningún país tiene autoridad de deportar a alguien sin documentos", dice.

Pero ese no ha sido su mayor drama. A cuestas también lleva su pasado y las razones que lo habrían hecho huir de Centroamérica. Ahogado en llanto, Martell cuenta que sus familiares fueron asesinados durante la guerra en El Salvador y que él mismo fue víctima de las vejaciones cometidas por militares. Por eso tampoco quiere regresar.

"De la tortura me reventaron un testículo y no puedo tener hijos", cuenta sollozando. Culpa a miembros de la Guardia Nacional salvadoreña. "Me mataron a un hermano y una hermana, que eran la única familia que yo tenía".

"Estuve un tiempo muy deprimido, metido en la droga, en el alcohol, yo quería hasta suicidarme muchas veces. Dios me dio la fuerza para que yo no me matara", relata. "Yo he sufrido bastante".

Martell dice que quiere regresar a Nueva Jersey a seguir desempeñando el oficio que tanto le gusta: la albañilería. "No soy ningún terrorista, ni marero. Nada. Soy una persona a la que le gusta trabajar".

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