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Control de Inmigración y Aduanas (ICE)

ICE propina duro golpe en el condado de Orange

Tras una investigación de seis semanas agencias federales desmantelaron una red de actividades ilegales en el sur de California. Decenas de armas y metanfetaminas fueron decomisadas durante el operativo.
16 Oct 2019 – 1:06 AM EDT

Luego de una investigación conjunta en la que participaron varias agencias federales, las autoridades anunciaron la captura de seis residentes del Condado de Orange acusados de conspirar para traficar más de "dos docenas de armas de fuego, incluidas escopetas de calibre 12 y rifles de estilo AR, mientras que otros acusados, incluido un delincuente sexual convicto, poseían armas de fuego y municiones ilegalmente".

Durante la investigación de seis semanas fueron decomisadas un total de 68 armas de las cuales 30 fueron consideradas "armas fantasmas" o que no tienen un número de serie, más de 2,000 de reservas de municiones y 1.3 libras de matanfetaminas.

De acuerdo con el comunicado del departamento Control de Inmigración y Aduanas (ICE) los cargos fueron presentados contra once personas en una corte del distrito sur en la ciudad de Santa Ana.

Según la acusación, entre el 21 de agosto y el 18 de septiembre, los acusados tenían "ilegalmente y algunos conspiraron para vender ilegalmente armas de fuego como una pistola Glock calibre .40, un rifle Savage Arms de calibre .243 y una escopeta Mossberg de calibre 12, entre otras armas, algunas de las cuales no tenían números de serie".

Pedro Javier Villalobos, de 22 años, de Santa Ana, arregló la venta de armas de fuego a los clientes y, finalmente, recibió una tarifa por ser el intermediario en la venta, según la acusación. La acusación alega además que Villalobos permitió a los acusados Michael Rivera Delgado, de 38 años, también conocido como "Jugador", de Anaheim, y Rosember Jiménez Jr., de 29 años, también conocido como "Junior", de Santa Ana, y otros para vender armas de fuego a clientes sin tener una licencia federal.

Villalobos vendió un arma a un agente encubierto por 4,800 dólares y aceptó una recompensa de 300 dólares por haber servido de intermediario.

De ser hallados culpables, los acusados enfrentan condenas mínimas de 10 años en una prisión estatal por venta ilegal de armas.


En fotos: qué hacer ante un operativo de ICE

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