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Arrestos

En el hospital por dos errores: ICE lo confunde con un fugitivo y un agente le pisa el pie por accidente

El mexicano Guadalupe Orozco tiene residencia permanente hace 25 años y dice que la confusión se habría evitado si los agentes migratorios le hubieran creído que cometían un error verificando su 'green card'. La lesión en el pie se complicó debido a que padece de diabetes y lleva casi dos semanas recuperándose de una cirugía en la que consideraron amputarle la zona infectada.
31 Oct 2018 – 10:51 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.– Un mexicano con residencia permanente asegura haber estado injustamente bajo custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) por casi cuatro horas porque lo confundieron con un fugitivo acusado de robo de autos. Durante su detención, el pasado 3 de octubre, uno de los agentes le pisó accidentalmente los dedos de un pie. Debido a que padece diabetes, su lesión se complicó al grado de necesitar una cirugía dos semanas después, según cuenta Guadalupe Orozco.

"Cuando llegué al hospital querían amputarme mis dedos porque los tenía bien infectados. Ya traían gangrena por la pisada que me dio el oficial", afirmó Orozco, quien este martes seguía internado en un centro médico cerca de su casa en San Bernardino, en el sur de California.

Este hombre de 51 años que se gana la vida trabajando en una tienda lleva casi dos semanas en la cama de un hospital porque estando internado le dio una infección en los riñones y los dedos lesionados contrajeron otra bacteria. Lo peor es que no sabe si su plan médico cubrirá los gastos por la operación y el tratamiento. También lamenta que dejó de recibir el sueldo con el que mantiene a su familia.

"¿Con qué pagó yo (las cuotas del hospital) si vivimos al día?", dijo preocupado en una entrevista con Univision Noticias. "(ICE) debe solventar todo por lo que me pasó. Yo no pedí que me hicieran este daño, ellos lo provocaron", reclama este migrante que además desde hace 25 años tiene una tarjeta de residente permanente y nunca debió haber sido detenido.

La confusión de ICE

El señor Guadalupe, originario del estado de Jalisco, recuerda que estaba recostado en su cama poco después de las 8:00 am ese miércoles cuando tocaron la puerta de su casa. Uno de sus hijos abrió. Eran agentes de ICE que sin darle ningún nombre preguntaron por su padre. "Mi hijo me habló, yo me puse mis chanclas y salí a la puerta. Me sorprendí al ver que eran agentes federales", contó.

Relata que le preguntaron cuántos vehículos tenía a su nombre y después lo acusaron de un crimen. "Un agente me dijo: ‘tienes muchos carros robados’". Confiado de que se trataba de un error, abrió la puerta de su casa para seguir conversando con los oficiales migratorios.

"Di un paso afuera y se me dejaron ir y me arrestaron; me pusieron las esposas", expone Guadalupe.

A pesar de que les insistió que tenía una tarjeta de residente permanente ( green card), los agentes lo llevaron hacia un vehículo estacionado frente a su casa. Pero antes de llegar se le salió una chancla y un oficial lo pisó, lastimándole dos dedos del pie derecho. "Con el susto no sentí nada más que el pisotón".

Pensando que se trataba de algo sin consecuencias, este mexicano continuó alegando que lo habían detenido por error. En el trayecto hacia una estación de ICE en San Bernardino, el hombre supo que lo confundían con alguien llamado Gabino Orozco. "Yo le dije: ‘Me estás confundiendo, yo soy Guadalupe Orozco’. Y el agente me dijo: ‘cállate, te cambiaste de nombre’", continuó su relato.

Tanto le insistió este migrante, que el agente aceptó ver la green card que llevaba en su cartera, pero al verla expresó: "esto es falso".

"Se le ha complicado todo"

En la estación ya habían sacado el uniforme de color naranja que vestiría este mexicano en el centro de detención para migrantes, cuando un supervisor de ICE que observó la fotografía del fugitivo en cuestión confirmó lo que ya habían hecho las huellas dactilares: tenían al hombre equivocado. Ni siquiera se parecían Guadalupe y Gabino.

"Se me bajó la sangre a los talones del gusto y de la impresión", recordó.

Los propios agentes federales que lo sacaron de su casa a empujones se encargaron de regresarlo a regañadientes cuatro horas después. Llegó alrededor del mediodía.

Dos semanas después, cuando ya intentaba dejar en el pasado el arresto injustificado y el mal rato que le hicieron pasar, este migrante sintió un intenso dolor en la planta del pie derecho. Su hija le revisó la herida y vio que tenía sangre seca. Al llegar al hospital el 19 de octubre lo internaron advirtiéndole que quizás le tendrían que amputar los dedos afectados. Pero al practicarle una cirugía los médicos decidieron no iba a ser necesario.

Su familia lamenta que aún no les han dicho cuándo darán de alta a Guadalupe, quien es padre de cuatro hijos de entre 18 y 27 años. También tiene una nieta de 4 años.

"Se le ha complicado todo. Dicen que agarró una infección en el riñón y le están dando antibióticos. Ayer le dijo la doctora que había agarrado una bacteria en el pie", explicó con tristeza su esposa María Guerrero.

ICE no comentó inmediatamente sobre este caso citando que necesita la autorización por escrito de esta familia para hacerlo. Al momento de la publicación de este artículo ese proceso no se ha realizado.

En fotos: el paso a paso de una detención de ICE en el estado con más indocumentados de EEUU

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