Elizabeth Wayas: Pionera en el automovilismo e inspiración para mujeres

Fe en Dios, una actitud propositiva, persistencia y resistencia, son los cuatro principios para el éxito, de acuerdo con la piloto mexicana. “El milagro llega cuando crees en Dios y estás dispuesto a no rendirte”, enfatiza.

Elizabeth Wayas navegó el impacto mediático de su entrada en NASCAR, enfrentando el escepticismo tanto de sus competidores como de la audiencia.
Elizabeth Wayas navegó el impacto mediático de su entrada en NASCAR, enfrentando el escepticismo tanto de sus competidores como de la audiencia.
Imagen Elizabeth Wayas

"No seas perfecto, sé feliz'”, es una de las directrices en la vida de Elizabeth Wayas, quien ha desafiado expectativas y roto barreras, emergiendo como una de las primeras mujeres en competir en la NASCAR de Latinoamérica y campeona de múltiples disciplinas automovilísticas. “Cuando eres feliz atraes a personas felices y eso te ayudará a cumplir tus sueños", señaló en entrevista.

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Desde La Paz, Baja California Sur, ha llevado sus sueños de alta velocidad a pistas internacionales, donde ha dejado huella tanto en las competencias como en los corazones de jóvenes que ven en ella un modelo de perseverancia y determinación.

Elizabeth describe con pasión su tierra natal, Baja California Sur, como “El Acuario del Mundo”, hogar de 650 especies de aves y del Mar Bermejo, cuyas aguas verdes y profundas siempre le han servido de inspiración. "Me siento feliz de vivir aquí, rodeada de tanta naturaleza", comentó Elizabeth. Esta pasión por su entorno se ha convertido en uno de los motores que la impulsan en el automovilismo, deporte en el que ha competido durante una década y en el cual ha enfrentado los desafíos inherentes a ser mujer en un ámbito predominantemente masculino.

Elizabeth ha competido en diversas categorías automovilísticas a lo largo de su carrera, destacándose no solo en la Baja Mil, una de las carreras de off-road más importantes del mundo, sino también en circuitos como el Gran Premio de la Montaña en Monterrey. Sin embargo, su participación en NASCAR fue un parteaguas en su carrera, ya que se convirtió en la primera mujer piloto de la serie en toda Latinoamérica.

Competir en NASCAR a velocidades de hasta 260 kilómetros por hora y en eventos masivos de medios de comunicación representó una enorme oportunidad para mostrar que una mujer podía sobresalir en una de las disciplinas más desafiantes.

Con gran destreza, Elizabeth navegó el impacto mediático de su entrada en NASCAR, enfrentando el escepticismo tanto de sus competidores como de la audiencia. “Vengo de competir en el todoterreno, y cambiarme a la pista fue un gran impacto”, comentó. Pero lejos de intimidarse, encontró en cada desafío la oportunidad de romper con los prejuicios y demostrar que su amor por el automovilismo iba más allá de género o estereotipos.

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La misma tenacidad la llevó a competir en el Rally Ride en Argentina y en los Emiratos Árabes, una aventura que no solo le dio exposición internacional, sino que también le permitió representar a México en un deporte donde, según menciona, las mujeres a menudo no tienen visibilidad.

Uno de los momentos más memorables en su carrera fue cuando, en el año 2000, recibió una invitación de la presidencia de la República, encabezada entonces por Vicente Fox y Marta Sahagún, reconociéndola como una de las ocho mujeres más influyentes de México en deportes. A partir de este reconocimiento, el Senado de la República, a través de la Comisión de Equidad y Género, la invitó a impartir conferencias en universidades de todo el país.

“Empecé en Campeche, y el éxito fue increíble”, relata, conmovida por el impacto que sus palabras y su trayectoria han tenido en jóvenes de diferentes regiones del país.

Este año, Elizabeth ha decidido retomar esta actividad de conferencias testimoniales. Como parte de sus nuevos proyectos, recorrerá universidades y centros de formación, compartiendo su experiencia y su mensaje de superación en un deporte que, según relata, le permitió vivir “un sueño más allá de ser una mujer en un mundo de hombres”.

Diario de una campeona: un testimonio de perseverancia

En su libro Diario de una campeona con valores, Elizabeth narra sus vivencias en el automovilismo y los obstáculos que ha superado para cumplir su sueño. Desde el escepticismo de quienes cuestionaban su habilidad para competir, hasta la dificultad para obtener patrocinadores, cada página de su libro se convierte en un llamado a no rendirse.

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“Es un libro testimonial que muestra cómo se puede ser campeón en la vida, no solo en el automovilismo”, comentó. El libro se convirtió en un éxito de ventas en Estados Unidos y Latinoamérica en sus primeros días de lanzamiento, lo cual le ha abierto puertas a invitaciones para impartir conferencias en lugares como Madrid y Los Ángeles.

Además de Diario de una campeona, Elizabeth ha contribuido en otros dos libros junto con un grupo de mujeres líderes en distintas áreas. En Top 25 Speakers y Mujeres Dreams Voz, comparte historias de superación que tienen como propósito inspirar a mujeres de todo el mundo a seguir luchando por sus metas.

Elizabeth ofrece, desde su experiencia, un consejo valioso para las jóvenes que buscan abrirse camino en deportes o actividades tradicionalmente dominados por hombres. Para ella, lo fundamental es trabajar en equipo, recordando siempre que el éxito no se logra en solitario. En sus palabras, “no podemos separar a los hombres de las mujeres ni a las mujeres de los hombres; mi equipo estaba compuesto de hombres mecánicos, copilotos y hermanos, y todos fueron esenciales”.

Al hablar de sus claves para el éxito, Elizabeth subraya cuatro principios: fe en Dios, una actitud propositiva, persistencia y resistencia. “El milagro llega cuando crees en Dios y estás dispuesto a no rendirte”, enfatizó. Estos valores han sido para ella la clave en momentos difíciles, desde competir contra oponentes con experiencia hasta enfrentar el escepticismo de quienes dudaban de su capacidad para triunfar en un deporte tan exigente.

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El futuro y un legado que trasciende las pistas

A medida que avanza su carrera, Elizabeth no solo se ha ganado un lugar en el automovilismo, sino también en el mundo de la motivación. Actualmente, está en pláticas para realizar un documental sobre su vida, un proyecto que, de concretarse, sin duda servirá como inspiración para muchas personas en todo el mundo.

Su agenda para el 2025 incluye una serie de conferencias motivacionales y testimoniales, además de su participación en eventos como la Asociación Mexicana de Agentes de Viajes y el Instituto de la Mujer en Chiapas. Sin embargo, Elizabeth continúa moviéndose entre las pistas de carreras y los auditorios, siempre enfocada en transmitir su mensaje a quienes desean seguir sus pasos.

A través de sus redes sociales, Elizabeth invita a universidades, empresas y patrocinadores a unirse en su misión de inspirar a nuevas generaciones. Ya sea en el automovilismo o en la vida, el mensaje de Elizabeth es claro: nunca, nunca te rindas, porque con pasión, fe y trabajo en equipo, todos los sueños son alcanzables.