Extinción

Al rescate de las ranas de patas amarillas y el sapo de Yosemite

Una extensión de casi 2 millones de acres de la Sierra Nevada de California fue declarada zona protegida para tratar de salvar tres especies de anfibios de montaña que están en peligro de extinción.
26 Ago 2016 – 1:15 AM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Las orillas de los lagos en las montañas de la Sierra Nevada solían estar tupidas de ranas de patas amarillas, según refieren los registros de hace un siglo con los que cuenta el Centro para la Diversidad Biológica.

Sin embargo, varios han sido los factores que han influido para que dos especies de rana y una variedad de sapo de montaña estén a punto de desaparecer en California.

Durante las últimas décadas, ranas y sapos de la Sierra Nevada han tenido que lidiar con varias amenazas, como la reducción de los lagos, la inmersión de peces no nativos, el cambio climático y las enfermedades que acarrean los pesticidas que el aire transporta desde los campos agrícolas del Valle Central de California.

El Centro para la Diversidad Biológica estima que el 90% de las ranas de patas amarillas han desaparecido.

Las ranas de patas amarillas, que miden entre 4 y 9 centímetros de largo, también solían poblar las montañas de San Jacinto, San Bernardino y San Gabriel, en el sur de California.

Para tratar de evitar la extinción de las especies de ranas de patas amarillas, este jueves el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre (FWS) declaró zona protegida 7,770 kilómetros cuadrados (3,000 millas) de la Sierra Nevada.

La superficie representa casi 2 millones de acres o el 10% de la superficie total de la Sierra Nevada o algo así como el 2% de la superficie del estado.


"Este es un paso importante para salvar de la desaparición a los anfibios de lo alto de la Sierra Nevada", declaro Jeff Miller como representante del grupo ecologista. "La Ley de Especies en Peligro de Extinción es nuestra mejor herramienta para prevenir que desaparezcan. Proteger parte del más importante hábitat para los anfibios de las partes altas, les dará la oportunidad de luchar por su recuperación".

La declaratoria pretende proteger también a una especie de sapo que habita en el Parque Nacional Yosemite y que también está en vías de extinción.

Desde hace un año ambientalistas encabezados por el Centro para la Diversidad Biológica han trabajado en el retiro de peces no nativos de un lago de la Sierra Nevada, los cuales se alimentan de anfibios, para poder reintroducir a las ranas californianas.

Las dos especies de rana de patas amarillas (Rana sierrae y Rana muscosa), así como el sapo de Yosemite (Anaxyrus canorus), fueron colocados en la lista de animales en vías de extinción en el año 2014.

Actualmente zoológicos de Oakland y San Francisco trabajan con las autoridades de protección de la vida silvestre en la crianza de anfibios.


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