La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
Que emprendió un camino inspirador. Rebeca díaz volvió a sus raíces poco después de su lo que hacía antes de emigrar a estados unidos para ganarse la vida.
Decidí venirme porque. Porque como yo ya había cumplido lo que yo quería, que era mi casa, otra porque se estaba poniendo bien feo con lo de las deportaciones y yo tenía miedo que me fueran a arrestar y dejar mis hijos allá.
Por diez años vivió en virginia, trabajó en restaurantes de comida rápida, limpió residencias y así ahorró para construir su sueño, su casa. En los últimos meses, yo ya no estaba haciendo nada en estados unidos.
Anduve buscando trabajo y no me daban porque como no tenía, no tenía permiso. Entonces decidí mejor agarré mis hijos y me vine.
Llegó a su natal san pedro masahuat en el salvador, con ánimos de emprender. Por eso se lanzó nuevamente al mercado, donde ya se ha ganado la admiración de otros comerciantes.
Pues una mujer luchadora, verdad? Porque todos tenemos un propósito para llevar los alimentos de nuestros hijos a la casa, porque la verdad de las cosas que aquí es bien duro.
Va a llevar, va a llevar loroco. Y es que su día comienza desde las 05:00 en el mercado, pero ahí no termina.
A rebeca no la frenó la autodeportación vende loroco, una flor comestible muy apreciada en la cocina salvadoreña y es reconocida en las redes sociales por ayudar a otros a construir sus viviendas y venir a ver aquí como va el avance. Ella va donde aquellos vecinos que le piden ayuda y ahí llega a transmitir sus videos en vivo y visibilizar los casos de personas necesitadas.
Gente mira, ahorita vine a ver el proyecto del hermano boris, bueno. Lo que me dieron fueron las láminas polines.
Ajá, lo que llegó en unas bolsas de cemento que me donó un hermano de la iglesia que del hermano de la iglesia. Alfonso.
Y cómo estaba podrido. A través de sus miles de seguidores, quiere seguir ayudando a personas como boris.
Sueña algún día, sea este su único trabajo? Ay, yo, yo lo que quiero es ser.
Ser influencer como como las personas reconocidas. Pero yo para ayudar a otros.
Esta admirable mujer de 32 años y madre de dos hijos, además del mercado y las redes, también vende pupusas, un plato tradicional acompañado de un encurtido que le toma varias horas de preparación. Salsa para las pupusas.
Ahí le ayudan su madre, su sobrina y esposo, quien regresó deportado, aunque está contento de estar con su familia, lamenta haber tenido que dejar atrás el negocio propio que le tomó años levantar. Llegué a estados y luché bastante para para ser mi propia compañía.
Le llaman allá y pues de repente me mandaron. No, ahora él está comenzando con un emprendimiento propio.
Pero lo más importante para esta familia es que ahora puede disfrutar del fruto de su esfuerzo. Mi sueño era eso, tener mi casa propia, bonita, así como la tengo.
Y gracias a dios los diez años que estuve le pude dar a mi familia económicamente. No me quejo de eso.
Yo un sueño llamado hogar. Cabe destacar que a través de sus redes sociales, rebeca inspira a miles de migrantes que intentan rehacer sus vidas en