HOUSTON, Texas- Un viaje de vacaciones que una familia venezolana había organizado durante meses quedó interrumpido antes de pasar el control de seguridad en el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston.
Pastor venezolano con asilo pendiente es detenido por ICE antes de abordar vuelo en Houston
La señora Karina Alvarado de Morales acababa de avisar a una de sus hijas que la familia había llegado al aeropuerto y que realizaría el check-in para su vuelo. Poco después tuvo que enviar un mensaje radicalmente distinto: “A papi lo acaba de detener ICE”. Su esposo, el pastor Luis Morales Pérez, fue esposado por agentes federales cuando la pareja planeaba viajar de vacaciones desde Houston a Nueva York.
Luis Morales Pérez, pastor de 50 años que dirige cuatro congregaciones adventistas al sur de la ciudad, fue detenido por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) cuando se disponía a abordar un vuelo con su esposa rumbo a Nueva York.
Karina Alvarado de Morales relató a N+ Univision Houston que el arresto ocurrió el 6 de agosto, minutos después de que su esposo se apartara brevemente para ir al baño y retomara su equipaje.
La pareja caminaba hacia el punto de inspección cuando escuchó a dos agentes llamar a un hombre, sin imaginar que se dirigían a ellos.
“ Ellos primero le dijeron ‘señor, señor’, pero no respondíamos porque jamás imaginamos que era con nosotros”, contó Alvarado. “Luego uno de los agentes dijo: ‘Señor Luis’, y ahí sí nos detuvimos”.
Según su relato, uno de los funcionarios mostró una credencial de ICE y una carpeta que contenía una fotografía de Morales y otros documentos que la esposa no pudo identificar.
Tras preguntarle si era Luis Morales, los agentes le colocaron esposas y verificaron su identidad con la billetera que llevaba consigo.
La familia tenía previsto pasar unos días en Nueva York y después continuar el viaje hacia Puerto Rico. Una de sus hijas los esperaba en Nueva York, mientras la mayor se mantenía pendiente de la llegada de sus padres.
“Cuando llegamos al aeropuerto le dije a mi hija: ‘Mami, ya llegamos aquí, vamos a hacer el check-in’. El siguiente mensaje fue: ‘A papi lo acaban de arrestar, ICE lo acaba de detener’”, dijo Alvarado. “Todo esto nos cambió la vida rápido”.
La esposa aseguró que la intervención fue breve y que, tras la detención, quedó sola en la terminal con el equipaje de ambos. “Si te digo que duramos diez minutos en el aeropuerto, sería mentirte. Eso fue una detención muy rápida”, afirmó.
Asilo pendiente y TPS revocado
Morales y su esposa llegaron a Estados Unidos en enero de 2020. La familia, integrada por la pareja y sus dos hijas, vivió inicialmente en Dallas y se mudó a Houston en enero de 2023 debido al empleo del pastor, según Alvarado.
La esposa indicó que ambos presentaron una solicitud de asilo que continúa pendiente. También tuvieron TPS, aunque dijo que ya no cuentan con esa protección.
Un portavoz de ICE señaló que Morales Pérez fue admitido a Estados Unidos en enero de 2020 y debía salir del país a más tardar el 9 de julio de ese año.
La agencia federal sostuvo que el venezolano permaneció en el país después de esa fecha y que recibió TPS en diciembre de 2023.
De acuerdo con ICE, ese estatus fue revocado el 20 de noviembre de 2025. La agencia aseguró que Morales fue detenido el 6 de agosto y que recibirá “pleno debido proceso”.
“ Todas las personas que violen las leyes de nuestra nación están sujetas a arresto y remoción”, indicó el portavoz en su declaración.
ICE también remarcó que una autorización de empleo no concede estatus migratorio legal ni impide que una persona sea arrestada o colocada en proceso de deportación.
La agencia exhortó a las personas sin estatus migratorio a usar la aplicación CBP Home y mencionó del programa que ofrece $2,600 y un vuelo gratuito a quienes opten por salir voluntariamente de Estados Unidos.
Su salud y la detención
La principal preocupación de Alvarado tras el arresto fue la salud de su esposo. Dijo que Morales es prediabético y tiene hipertensión, por lo que entregó a un agente los medicamentos que llevaba consigo, además de un folder con copias de documentos migratorios.
“Yo le dije al agente que necesitaba que mi esposo tuviera las medicinas por su condición de salud, y él me las recibió”, explicó. “También le entregué el folder con los documentos que se recomienda tener a la mano”.
Morales fue llevado inicialmente a un centro cercano al aeropuerto y luego trasladado a Livingston, según su esposa. Alvarado ha logrado hablar con él mediante llamadas y videollamadas disponibles en el centro de detención.
La mujer dijo que durante el proceso de ingreso a la instalación le preocupó que su esposo no pudiera tomar sus medicamentos a la hora correspondiente. También mencionó necesidades relacionadas con el acceso a agua y alimentos adicionales.
“ Lo que más me preocupa es el agua, para que las personas puedan mantenerse hidratadas”, expresó. “Le compré más agua de la que él podía necesitar porque él me dijo que había personas ahí con mayores necesidades o que no tienen quién les pueda tender la mano”.
Según Alvarado, Morales pidió que parte de esas provisiones pudiera compartirse con otros detenidos: “Es necesario que podamos ayudar mientras yo esté aquí”, le habría dicho el pastor.
Iglesia pide privacidad y oraciones
La Conferencia de Texas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día confirmó que Morales sirve en esa organización desde enero de 2023 y que supervisa cuatro iglesias en el área de Houston.
En un comunicado, la institución dijo sentirse “entristecida” por la detención de uno de sus pastores mientras viajaba con su esposa en un viaje personal. La Conferencia señaló que las circunstancias específicas del arresto aún no estaban claras.
La organización religiosa agregó que Morales posee autorización de empleo válida para desempeñar sus funciones dentro de la Conferencia de Texas y destacó su servicio a las familias y congregaciones que atiende.
“Su compromiso con nuestra misión y con las familias a las que sirve es inquebrantable”, indicó la Conferencia de Texas, que afirmó mantenerse en contacto con la familia y los líderes de iglesia, al tiempo que pidió respeto a su privacidad.
Alvarado describió a su esposo como un hombre dedicado a su trabajo religioso y a su familia. Dijo que cuenta con más de 25 años de experiencia pastoral, una licenciatura en teología, una maestría cursada en Venezuela y un doctorado en ministerios pastorales realizado en México durante periodos de verano.
“Mi esposo no es una mala persona, él no es uno más”, manifestó. “ Así como él está allí siendo una persona buena, hay otras personas que tampoco merecen estar allí”.
La familia ya cuenta con una abogada que trabaja en el caso. Alvarado dijo que confían en que Morales pueda continuar su proceso migratorio fuera del centro de detención.
“No nos hemos negado en ningún momento a continuar el proceso”, afirmó. “Lo que queremos es que mi esposo pueda gozar de libertad para seguirlo”.












