Trump abandona la audiencia mientras varios jueces muestran escepticismo sobre negar la ciudadanía por nacimiento

El presidente Trump abandonó la Corte Suprema mientras el máximo tribunal continúa a la escucha de los argumentos sobre si los hijos de personas indocumentadas o que no tienen residencia continua en el país deben ser automáticamente estadounidenses.

Video ¿Qué pasará con la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos?

La agenda oficial del presidente republicano, difundida por la Casa Blanca, incluía una parada en la Corte Suprema, donde los magistrados escucharán la apelación de Trump contra el fallo de un tribunal inferior que anuló su orden ejecutiva que limitaba la ciudadanía por derecho de nacimiento.

La orden, firmada por Trump el primer día de su segundo mandato, declara que los hijos de padres que se encuentran en Estados Unidos de forma ilegal o temporal no son ciudadanos estadounidenses. Esto marca un cambio significativo en la idea tradicional que afirmaba que la Decimocuarta Enmienda de la Constitución y las leyes federales desde 1940 dan ciudadanía a cualquier persona nacida en suelo estadounidense, con pocas excepciones.

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No es la primera vez que Trump considera presentarse ante una audiencia del Tribunal Supremo. El año pasado, Trump dijo que tenía muchas ganas de asistir a una audiencia sobre si había excedido la ley federal con sus aranceles generalizados, pero decidió no hacerlo, alegando que habría sido una distracción.

Sin embargo, el martes, mientras hablaba con los periodistas en el Despacho Oval, Trump parecía más seguro de que estaría presente en el tribunal para la audiencia del miércoles.

El derecho a la nacionalidad por nacimiento

La Corte Suprema de Estados Unidos analizará este miércoles si el presidente Donald Trump puede restringir la ciudadanía automática por nacimiento, en un caso que pone a prueba la interpretación de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.

El tribunal escuchará argumentos sobre la legalidad de la orden firmada por Trump en enero de 2025, que busca negar la ciudadanía a hijos de inmigrantes indocumentados o con estatus temporal.

La medida de Trump instruye a las agencias federales a no reconocer como ciudadanos a esos niños, rompiendo con la interpretación dominante durante décadas. Aunque aún no ha entrado en vigor, pues fue bloqueada por tribunales inferiores, ahora será el máximo tribunal quien decida si puede aplicarse.

Los jueces deberán determinar si esta política viola la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos o si, como sostiene el gobierno, esa disposición ha sido interpretada de forma demasiado amplia.

El núcleo legal: una frase bajo disputa

Todo gira en torno a una expresión: “sujeto a su jurisdicción”.

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Para la administración Trump, esa cláusula no incluye automáticamente a todos los nacidos en territorio estadounidense, especialmente si sus padres están en el país sin autorización o de forma temporal. Bajo esa lógica, la ciudadanía implicaría un vínculo más fuerte de lealtad política.

Los demandantes —incluyendo organizaciones como la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) — sostienen lo contrario: que la Enmienda garantiza la ciudadanía a prácticamente todos los nacidos en EEUU, sin importar el estatus migratorio de sus padres, salvo excepciones muy específicas.

El precedente clave: un fallo de 1898

El debate no parte de cero. En el caso United States vs. Wong Kim Ark (1898), la Corte Suprema estableció que un niño nacido en Estados Unidos de padres extranjeros —en ese caso, chinos— era ciudadano.

Cuando a Wong Kim Ark, nacido en Estados Unidos de padres chinos, se le negó el reingreso al país tras viajar al extranjero, el caso terminó en la Corte Suprema, que dictaminó explícitamente que la enmienda otorga la ciudadanía a cualquier persona nacida en Estados Unidos, sin importar el estatus legal de sus padres. Desde entonces, se ha considerado parte intrínseca de la legislación estadounidense.

Ese fallo consolidó el principio del jus soli (derecho del suelo), con excepciones limitadas como hijos de diplomáticos extranjeros.

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La administración Trump argumenta que ese precedente ha sido mal leído y que no cubre a personas sin residencia permanente. Sus críticos responden que modificarlo implicaría una ruptura constitucional profunda.

¿Cómo llegó el caso hasta la Corte Suprema?

La orden ejecutiva de Trump, una de las primeras en firmar tras asumir el cargo en enero de 2025, fue impugnada de inmediato y bloqueada por varios tribunales federales. Ninguno respaldó la interpretación del gobierno.

El litigio avanzó tras una serie de disputas procesales —incluyendo el alcance de las órdenes judiciales nacionales— hasta que la Corte Suprema decidió revisar directamente la legalidad de la medida.

Se espera un fallo antes del verano, con posibles escenarios que van desde validar la orden hasta anularla por completo o resolver el caso sin entrar de lleno en la cuestión constitucional.