El presidente Donald Trump anunció la cancelación del ataque contra Irán luego de alcanzar los términos de un acuerdo que incluye la apertura inmediata y total del estrecho de Ormuz y el fin de la amenaza nuclear iraní.
Donald Trump suspende ataque contra Irán tras alcanzar los términos de un acuerdo
El presidente de EEUU, Donald Trump, señaló que Irán y otros países de Oriente Medio pidieron que se detuviera cualquier ataque a la República Islámica.
A través de Truth Social, Donald Trump señaló que Irán y otros países de Oriente Medio pidieron que se detuviera cualquier ataque a la República Islámica "dado que se han acordado los términos de un acuerdo".
"He accedido, por el bien del mundo y, asimismo, por la supervivencia de un Irán próspero, a cancelar el ataque, siempre y cuando se pueda concretar un acuerdo rápidamente. Israel se une a este compromiso. ¡Manos a la obra!", dijo Trump.
Además, sostuvo que Israel aceptó sumarse a Estados Unidos en el compromiso de intentar completar el acuerdo con Irán que pondría fin a la guerra que comenzó hace cinco meses.
En declaraciones a reporteros durante una reunión con miembros de su gobierno en el retiro presidencial de Camp David, en Maryland, Trump dijo el viernes: “sólo queremos ganar” en Irán y dio a entender que esperaba que las medidas militares del Pentágono continuaran por algún tiempo.
Afirmó que Estados Unidos golpeará a la República Islámica “muy duro” hasta que ya no puedan más.
Después, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, acusó a Teherán de haber firmado el mes pasado un memorando de entendimiento con Washington para una tregua, que rápidamente “incumplió, disparando contra barcos comerciales y matando a soldados estadounidenses”.
Este sábado 1 de agosto, el Departamento de Estado emitió nuevas alertas de seguridad para que los estadounidenses en 10 países de la región extremen las precauciones debido al aumento de las tensiones con Irán.
Las advertencias abarcan Bahréin, Israel, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
Antes de un reciente anuncio de la Casa Blanca, el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman, gobernante de facto del reino, conversó por teléfono con Trump para manifestar su inquietud ante una posible ampliación de la intervención militar de Estados Unidos contra Irán, según una persona familiarizada con la conversación.
La fuente, que habló con la agencia AP bajo condición de anonimato por no estar autorizada a comentar públicamente el contenido de la llamada, indicó que Riad teme que Teherán responda atacando instalaciones energéticas saudíes y de otros países del Golfo.
Añadió que el príncipe heredero solicitó a Trump aclaraciones sobre las posibles medidas adicionales que Washington evaluaba adoptar contra Irán.
Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que ambos líderes hablaron el sábado, aunque declinó ofrecer detalles de la conversación.
Kuawait repelió nueva oleada de drones desde Irán
Las preocupaciones saudíes coinciden con un aumento de las hostilidades en la región. Kuwait informó el sábado que repelió una nueva oleada de drones lanzados desde Irán, mientras que dos incidentes separados afectaron al transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El Ministerio de Defensa kuwaití señaló que varios drones impactaron instalaciones consideradas estratégicas, entre ellas un edificio gubernamental en el norte del país, sin que se registraran víctimas.
Por su parte, la Organización de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) informó que un proyectil alcanzó un buque cisterna cerca de la costa de Omán, dañando su sala de máquinas. Horas después, otra explosión fue reportada cerca de un segundo petrolero en la misma zona, aunque tampoco hubo víctimas.
Los incidentes se producen en un contexto de repetidos ataques iraníes contra embarcaciones que cruzan el estrecho de Ormuz sin autorización de Teherán, en el marco de su prolongada confrontación con Estados Unidos.
Israel había intensificado los bombardeos en Gaza
Previo al acuerdo, Israel lanzó nuevos ataques sobre la Franja de Gaza después de que Hamás confirmara que aceptó desarmarse como parte de un acuerdo destinado a poner fin al conflicto.
Autoridades sanitarias locales informaron que los bombardeos efectuados entre la noche del viernes y el sábado dejaron al menos cuatro muertos y decenas de heridos en el centro y norte del enclave palestino.
El ejército israelí indicó que atacó objetivos de Hamás y destruyó cinco depósitos de armas, tras emitir nuevas órdenes de evacuación para distintas zonas de Gaza.
El anuncio de Hamás representa un posible avance en el proceso de paz impulsado por Estados Unidos, aunque persisten obstáculos para su implementación. El acuerdo contempla el desarme del grupo, la transferencia del poder a una administración palestina independiente, la retirada de las fuerzas israelíes y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización.
Sin embargo, el legislador israelí de extrema derecha Itamar Ben-Gvir rechazó el pacto y afirmó que las operaciones militares en Gaza deben continuar.
En el mar Rojo, los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, afirmaron haber obligado a ocho buques saudíes a modificar su ruta para evitar el estrecho de Bab el-Mandeb, tras anunciar un bloqueo contra la navegación saudí en ese paso estratégico.
En el sur del Líbano, el ejército israelí destruyó una red de túneles bajo el castillo cruzado de Beaufort, que, según Israel, era utilizado por Hezbolá como centro de mando. La operación fue criticada por el presidente libanés, Joseph Aoun, quien afirmó que envía "mensajes negativos" antes de nuevas conversaciones entre ambos países previstas en Roma para discutir la retirada israelí del sur del Líbano y el eventual desarme de Hezbolá.









