El Pentágono confirmó el
fallecimiento de seis soldados estadounidenses tras el accidente de un
avión de reabastecimiento en el oeste de Irak, descartando que el fuego enemigo causara el siniestro.
El incidente ocurre en el marco de una guerra devastadora que ya cobra más de 1,200 vidas en Irán y 570 en el Líbano. Mientras las fuerzas armadas investigan las causas técnicas del desplome, los bombardeos continúan intensificando la
crisis humanitaria en todo el Medio Oriente.