HOUSTON, Texas- La Corte Suprema de Estados Unidos reafirmó este martes 30 de junio el alcance de la ciudadanía por nacimiento al determinar que la Constitución protege a todos los niños nacidos en territorio estadounidense, sin importar el estatus migratorio de sus padres.
Corte Suprema ratifica el derecho a la ciudadanía por nacimiento: Abogado explica qué pasará ahora en el Congreso
En una decisión que frena uno de los intentos más controvertidos de la administración Trump, la Corte Suprema determinó que su orden ejecutiva sobre ciudadanía por nacimiento viola la Decimocuarta Enmienda: "Niños nacidos de padres indocumentados o que estén temporalmente en el país son sujetos a la jurisdicción de los Estados Unidos y, por lo tanto, son ciudadanos de los Estados Unidos".
La decisión invalida una orden ejecutiva emitida en 2025 por el entonces presidente Donald Trump, que buscaba excluir de ese derecho a hijos de personas sin estatus legal o con presencia temporal en el país.
Durante una entrevista con la presentadora de N+ Univision 45, Laura Sierra, el asesor jurídico de TelevisaUnivision, Armando Olmedo, explicó el alcance del fallo y sus implicaciones inmediatas para miles de familias.
“El Tribunal Supremo ya muy claramente ha dictaminado que niños nacidos de padres indocumentados o que estén temporalmente en el país son sujetos a la jurisdicción de los Estados Unidos y, por lo tanto, son ciudadanos de los Estados Unidos por nacimiento”, señaló Olmedo.
Las dudas de los padres tras la orden ejecutiva
Uno de los principales puntos de inquietud en redes sociales ha sido el estatus de los niños nacidos durante el periodo en que se anunció dicha orden. Olmedo aclaró que, en la práctica, nunca llegó a aplicarse.
“ Siempre estuvo bloqueada… al declararse la orden presidencial como inconstitucional, pues esos niños ahora todos son ciudadanos”, explicó. “No importa lo que haya dicho el presidente, no importa lo que haya dicho la orden presidencial, todo niño nacido durante ese periodo aquí en los Estados Unidos es ciudadano”.
El abogado destacó que este fallo trae alivio a muchas familias inmigrantes que temían por el futuro legal de sus hijos. “Es una muy buena noticia para nuestra comunidad”, afirmó.
No existen atajos legales, según Armando Olmedo
Ante la posibilidad de que futuras administraciones intenten modificar este principio, Olmedo aclaró que no existen atajos legales para hacerlo.
“ No pueden evadir la decisión porque esto ya es una decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos”, dijo. Sin embargo, explicó que sí existe un camino formal dentro del sistema constitucional: una enmienda.
“ Eso requeriría que el Congreso, dos terceras partes de la Cámara, dos terceras partes del Senado aprueben una enmienda y que entonces esa enmienda sea enviada para que 38 de los 50 estados lo aprueben”, detalló.
Se trata de un proceso complejo y poco común, lo que, según Olmedo, explica por qué se intentó implementar el cambio mediante una orden ejecutiva.
“El presidente trató de hacerlo a través de un plumazo y lo que el Tribunal Supremo ha dicho con esta decisión es de que el presidente… no puede cambiar derecho constitucional tan fácilmente”, sostuvo.
El fallo, en términos prácticos, mantiene intacto un principio histórico del sistema legal estadounidense: “La ley establecida sigue… todo niño nacido aquí es ciudadano de los Estados Unidos”, concluyó.
La respuesta del presidente Donald Trump
A través de Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mencionó: "La Corte Suprema confirmó la ciudadanía por nacimiento, lo cual es lamentable para nuestro país, pero podemos compensarlo fácilmente en el Congreso mediante legislación, con el apoyo del Presidente, como ya se ha determinado durante este proceso. ¡No es necesaria una enmienda constitucional larga y complicada! El Congreso debería comenzar HOY mismo a trabajar para poner fin a la costosa e injusta ciudadanía por nacimiento para nuestro país. ¡Contarán con todo mi apoyo total y completo!".
La disputa sobre la interpretación de la Decimocuarta Enmienda
El fallo, emitido tras una revisión acelerada del caso, resuelve una disputa central sobre la interpretación de la Decimocuarta Enmienda. En una opinión mayoritaria, el tribunal sostuvo que la frase “sujeto a la jurisdicción” incluye a prácticamente todas las personas nacidas dentro de Estados Unidos, salvo excepciones históricamente limitadas, como hijos de diplomáticos extranjeros.
La orden ejecutiva cuestionada establecía que esos menores no debían ser considerados ciudadanos al nacer, argumentando que sus padres no estaban plenamente sometidos a la jurisdicción estadounidense.
Sin embargo, la Corte rechazó esa interpretación al concluir que cualquier persona dentro del territorio nacional está sujeta a las leyes del país, independientemente de su condición migratoria.
El inicio de la discusión por la Ciudadanía por Nacimiento
El origen del caso se remonta a demandas presentadas por familias afectadas, algunas en representación de sus hijos, quienes alegaron que la medida violaba tanto la Constitución como la legislación migratoria vigente. Un tribunal federal dio inicialmente la razón a los demandantes y bloqueó la aplicación de la orden a nivel nacional, lo que llevó el caso directamente al máximo tribunal.
En su análisis, los magistrados se apoyaron en la tradición jurídica que antecede a la fundación del país, particularmente en el principio de jus soli, que reconoce la ciudadanía por el lugar de nacimiento. Este criterio, heredado del derecho común inglés, establece que quien nace bajo la autoridad de un Estado adquiere un vínculo de lealtad con ese país desde el momento de su nacimiento.
La Corte también abordó el precedente de Dred Scott, una decisión del siglo XIX que negó la ciudadanía a personas descendientes de esclavos y que fue posteriormente repudiada. Los jueces señalaron que la Decimocuarta Enmienda fue adoptada precisamente para evitar interpretaciones restrictivas basadas en el origen o la ascendencia.
United States vs. Wong Kim Ark
Otro punto clave del fallo fue la reafirmación del caso United States vs. Wong Kim Ark, que consolidó la ciudadanía automática para personas nacidas en Estados Unidos, incluso cuando sus padres eran extranjeros. Según la Corte, ese precedente sigue siendo determinante y no admite una reinterpretación basada en el estatus migratorio de los progenitores.
La mayoría subrayó que los intentos de introducir criterios como el domicilio o la residencia legal no tienen sustento en el texto constitucional. Destacó además que términos como “madre”, “padre”, “legal” o “temporal” no aparecen en la redacción de la enmienda, lo que refuerza una lectura amplia del derecho a la ciudadanía.
La decisión fue firmada por el presidente del tribunal, John Roberts, junto con las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan, Amy Coney Barrett y Ketanji Brown Jackson. Hubo opiniones concurrentes y disidentes que reflejan divisiones internas sobre el alcance del fallo, aunque sin alterar el resultado final.
Con este pronunciamiento, la Corte Suprema cierra el camino a intentos de restringir la ciudadanía por nacimiento mediante acciones ejecutivas, dejando claro que cualquier cambio en ese principio requeriría una reforma constitucional.













