Cientos de avatares generados por inteligencia artificial se han 'apoderado' de las redes sociales para impulsar la
agenda del presidente Donald Trump. Estos personajes han logrado engañar incluso a analistas expertos, quienes admiten la dificultad de distinguir entre un militante real y un código informático. Esto ocurre en un escenario donde el propio mandatario ha integrado
imágenes creadas con IA en su comunicación.