Un tiroteo entre
fuerzas de seguridad mexicanas y civiles armados provocó la
muerte de dos presuntos delincuentes, hirió a dos agentes de la Fiscalía y derivó en el
arresto de José Córdoba, un
residente de Georgia con orden de aprehensión en Estados Unidos. La captura de este presunto integrante del
Cártel Jalisco Nueva Generación detonó
bloqueos y la quema de vehículos en la
autopista hacia Manzanillo, obligando a las autoridades a desplegar un operativo de control.