Ángel Magaña, un padre originario de
Sinaloa, México, trabaja como
vendedor ambulante bajo temperaturas superiores a los 100 grados en
Phoenix para mantener a su familia. Tras un giro inesperado en su vida debido a un accidente, encontró en este oficio una forma de seguir adelante. Asegura que sus cuatro hijos y su esposa son su mayor orgullo y la motivación que lo impulsa a no rendirse.
“No existía una orden activa”: Los esfuerzos para liberar a una madre hispana y a su hijo del centro de detención de ICE