La administración Trump busca formas para abordar la escasez crónica de mano de obra en el campo, un situación empeorada con la reducción de los flujos de inmigrantes indocumentados que podían trabajar ilegalmente en la agricultura, pero que el gobierno intenta resolver abaratando las normas que rigen los costos de contratación de la mano de obra extranjera, mediante las visas H-2A.
Cómo la falta de trabajadores del campo llevó a la administración Trump a contar con los inmigrantes
La administración Trump abarata los costos de contratación de mano de obra importada, buscando una fórmula para atajar un desbalance creado por la reducción del flujo de trabajadores extranjeros indocumentados con la falta de mano de obra legal, que podría repercutir en el suministro y el precio de los alimentos del campo.
En octubre pasado el gobierno federal reconoció que "el cese casi total de la llegada de inmigrantes indocumentados, sumado a la falta de mano de obra legal disponible, provoca importantes alteraciones en los costos de producción y pone en peligro la estabilidad de la producción alimentaria nacional y los precios para los consumidores estadounidenses".
Y justamente la asequibilidad ha sido uno de los flancos de batalla políticos contra los republicanos, y que luce ser un tema transversal para la batalla política sobre las políticas del gobierno de Trump de cara a las elecciones de medio término de noviembre de 2026.
El Departamento de Trabajo reconoció en octubre de 2025 que "a menos que actúe de inmediato para proporcionar una fuente de mano de obra estable y legal, esta amenaza irá en aumento" a medida que el gobierno federal despliega los recursos previsos en la Gran y Hermosa Ley para "reforzar la aplicación de las leyes de inmigración del país".
En ese momento, el departamento emitió una orden para reducir los salarios de los trabajadores con visas H-2A, que permite que "empleadores o agentes estadounidenses que cumplen con requisitos reglamentarios específicos traigan extranjeros a Estados Unidos con el propósito de llenar puestos de empleos temporales en la agricultura", según el Servicio de Ciudadanía en Inmigración (USCIS).
En este contexto, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, expresó la semana pasada que "hemos realizado muchos cambios en el H2A", en alusión a las visas H-2A.
Reformas sobre el costo de los trabajadores
"Estamos trabajando para introducir cambios muy rápidos tan pronto como podamos, básicamente para abrir el mercado y que así se puedan resolver estos problemas laborales. Y también está la cuestión del costo, y estamos trabajando en eso para reducir los gastos de los agricultores, pero lo importante es que consigan la mano de obra que necesitan", expresó Rollins, en una entrevista en Fox 8 New Orleans.
Rollins explicó la semana pasada que la estrategia del gobierno fue modificar las normas para las visas para trabajadores agrícolas, puesto que no pueden modificar los límites impuestos al números de visas, una materia potestad del Congreso.
Pero en noviembre pasado el Centro para Estudios de Inmigración publicó un artículo suscrito por Philip Martin, profesor emérito de Economía Agrícola y de los Recursos en la Universidad de California, Davis, donde explicaba que la reducción de los salarios hecha por el Departamento de Trabajo podría resultar en "más mano de obra importada y menos mecanización".
El plan de la administración de reducir los salarios para los trabajadores temporales fue demandado judicialmente por la Unión de Trabajadores Agrícolas de América en noviembre pasado, llamándola "una de las mayores transferencias de riqueza de los trabajadores a los empleadores en la historia agrícola de Estados Unidos".
La Unión denuncia que ha habido casos de trabajadores locales despedidos para dar paso a mano de obra más barata con visa H-2A,
Este agrupación recuerda, además, que las visas H-2A no tienen límites, por lo que celebraron que el mes pasado un grupo de congresistas demócratas introdujeran un proyecto de ley llamado Ley de Protección de los Trabajadores Estadounidenses de 2026, fijando en 400,000 el límite anual para trabajadores temporales.
El Departamento de Trabajo calcula que con las nuevas normas para las visas H-2A, habrá unos 514,000 trabajadores con este documento para el año 2034, frente a los 383,000 reportados para 2025.
Sin embargo, para la administración Trump, el suministro de alimentos es un asunto de seguridad nacional. "En Estados Unidos nos enfrentamos a un enorme desafío. Hoy en día se habla mucho de que la seguridad agrícola es sinónimo de seguridad nacional", declaró Rollins.
Y prosiguió la secretaria de Agricultura: "En las últimas décadas, hemos empezado a depender cada vez más de otros países para nuestro abastecimiento de alimentos, ya sean cítricos, pescado o cualquier otro producto, y tenemos que cambiar eso".
En qué consiste la visa H-2A
El gobierno federal explica que el programa de trabajadores agrícolas temporales H-2A —a menudo denominado "programa de visados H-2A"— ayuda a los agricultores estadounidenses "a cubrir las carencias de mano de obra mediante la contratación de trabajadores de otros países".
El programa agrícola temporal H-2A ayuda a los empleadores que prevén una escasez de trabajadores nacionales a traer trabajadores extranjeros a los Estados Unidos para realizar trabajos agrícolas temporales o estacionales, incluyendo, entre otros, tareas de siembra, cultivo o cosecha.
Dependiendo del tipo de trabajo necesitado, el trabajo agrícola temporal o estacional puede realizarse en granjas, plantaciones, ranchos, viveros, pastizales, invernaderos, huertos u otros lugares similares.
El trabajo estacional es aquel en el que se necesita más ayuda de lo habitual porque el trabajo está vinculado a una época determinada del año por un evento o patrón, como un ciclo de cultivo anual corto. En cambio, el trabajo temporal no dura más de 1 año.
El procedimiento estándar para solicitud de visas H2-A estipula que el trámite se inicie entre 60 y 75 días antes de la fecha de inicio de las labores, con una solicitud ante la agencia estatal de empleo, que debe proveer la aprobación de la solicitud.
El granjero empleador debe emitir una certificación de empleo temporal con la Oficina de Certificación Laboral Extranjera del Departamento de Trabajo, al menos con 45 días de antelación.
Luego, el agricultor presenta una solicitud de visado H-2A ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos, y los trabajadores solicitan el visado H-2A ante el Departamento de Estado y se presentan a las entrevistas en el consulado.
Finalmente, los trabajadores aprobados viajan al lugar de trabajo y llegan en la fecha de inicio con un registro de entrada y salida.
Según la Unión de Trabajadores Agrícolas de América, el programa de visas temporales H-2A se ha multiplicado por 7 desde 2005.





