La
Academia Americana de Dermatología advierte que el uso de
cámaras de bronceado antes de los 35 años eleva el
riesgo de padecer melanoma, el cáncer de piel más mortal. La dermatóloga Giovanna Ciocca explica que estos dispositivos
multiplican la concentración de la
radiación ultravioleta entre
10 y 15 veces en
comparación con el
sol del mediodía. Los expertos recuerdan que
no existe un bronceado seguro y que
cualquier cambio de color implica daño solar.