HOUSTON, Texas- Desde este miércoles 11 de marzo, cada vez que un oficial de Houston se encuentre con una orden administrativa de inmigración (NCIC hit, deberá llamar a un sargento para revisar el caso y coordinar la entrega del detenido a autoridades migratorias si corresponde.
Líder sindical de los policías de Houston reacciona al ajuste en la política de colaboración con ICE
El presidente del sindicato de policías de Houston, Douglas Griffith, aseguró que la nueva política sobre detenciones con órdenes migratorias “no altera” el trabajo de los oficiales y que los agentes están comprometidos con cumplir la ley sin asumir funciones de ICE.
La medida, anunciada por el jefe del Departamento de policía J. Noe Díaz y respaldada por el alcalde John Whitmire, busca “mayor claridad y supervisión” en situaciones que involucren a inmigrantes con órdenes federales.
El protocolo establece que, tras verificarse la existencia de la orden, un agente de ICE deberá llegar a la escena en un plazo de 30 minutos. El conteo del tiempo empezará una vez que el sargento confirme la validez del documento y notifique a la agencia federal.
¿No hay un cambio significativo?
Douglas Griffith, presidente del sindicato de policías de Houston, aseguró que la política no implica un cambio radical en la forma de operar de los oficiales, salvo la presencia obligatoria de un sargento.
Afirmó que los casos de detenciones con órdenes migratorias son escasos, poco más de 70 el año pasado, y que no deberían afectar otras labores policiales, dado que el cuerpo cuenta con unos 900 sargentos disponibles.
No obstante, Griffith reconoció cierta preocupación por el tiempo de espera que los agentes deberán mantener en el lugar hasta la llegada de un agente migratorio.
“Si se trata de una persona buscada por delitos graves, como abuso sexual infantil, los oficiales estarían dispuestos a esperar más allá de esos 30 minutos”, comentó, al aclarar que la prioridad sigue siendo la seguridad pública.
El dirigente sindical recordó además que dos oficiales fueron cuestionados el año pasado por realizar entregas de inmigrantes a ICE en una subestación policial, casos que defendió por haber ocurrido “en un entorno seguro y controlado”.
Tanto el jefe Díaz como el alcalde Whitmire reiteraron que los agentes de HPD no actúan como oficiales de inmigración.
Según el alcalde, la nueva directiva también aclara que los policías no transportarán detenidos a centros de ICE, cumpliendo así con las leyes estatales y enfocándose en tareas locales.
“Esta política deja clara la función de nuestros agentes y refuerza el compromiso con la seguridad de Houston”, concluyó Whitmire.

















