Un olor putrefacto, una pila de piedras fuera de lo común en un patio y un perro que no se apartaba de ese punto llevaron a Juan Montalvo a realizar un macabro hallazgo: el cuerpo de su hermano Simón metido en una bolsa negra y enterrado en el patio de la casa que este había compartido con su esposa e hijos en DeSoto, Texas.
La acusan de matar a su esposo mientras los niños dormían; ahora está presa tras huir por siete años
María Montalvo, de 48 años, está presa con una fianza de 1 millón de dólares y se le señala de matar a su esposo hace siete años y luego enterrar su cuerpo en el patio de la casa donde vivían en DeSoto, Texas. Un video revelado por autoridades muestra a la sospechosa cuando arrastraba lo que se cree era el cuerpo de la víctima.

El hallazgo ocurrió en mayo del 2013, pocos días después de que Juan denunciara como desaparecidos a Simón, a la esposa de él y los dos hijos de la pareja. Tras la denuncia, las autoridades lograron determinar que María Montalvo, la esposa de Simón, había llevado a sus hijos a otro estado y los había dejado al cuidado de familiares. A ella le perdieron el rastro, pero la consideraban la principal sospechosa en el caso.
Durante siete años, la policía sospechó que María, de origen mexicano, iba y venía entre México y Estados Unidos, cruzando la frontera y usando una identidad falsa. Al parecer no se equivocaron.
Cuando la mujer se disponía a entrar a los Estados Unidos por la frontera en San Diego, California, el pasado 19 de mayo, un agente de la patrulla fronteriza la reconoció. Tras una breve detención para verificar su identidad, la arrestaron bajo los cargos de huir para evitar detención y de asesinato con posibilidad de pena capital, por la muerte de su esposo en 2013.
La mujer, de 48 años, fue extraditada a Dallas días después.
Vecinos de la calle Hubert, en la ciudad de DeSoto, un suburbio a 16 millas de Dallas, dicen que Juan Montalvo nunca dejó de buscar a Simón Montalvo, su hermano desaparecido y esposo de María. Incluso les pedía permiso para estacionar su auto en sus garajes durante las noches, con el propósito de vigilar la casa que Simón y su familia tenían en el área.
Juan fue al Departamento de la Policía de DeSoto el 29 de abril de 2013 para reportar como desaparecido a Simón, sus dos hijos y a su esposa María.
Cinco días después, decidido a averiguar qué había pasado con ellos y fue a la casa vacía de Simón a instalar cámaras de seguridad adicionales, pues estaba seguro de que alguien entraba y salía de la residencia para darle de comer al perro de la familia, a quien siempre encontraba triste y echado al lado de una pila de rocas en un rincón del jardín trasero.
Un olor putrefacto lo envolvió el 4 de mayo de 2013 y lo llevó hasta ese rincón pegado a la cerca, donde estaban las piedras apiladas. Siguió su instinto y las movió y descubrió debajo de ellas una bolsa negra, alargada, con la forma del cuerpo de una persona y al tocarla sintió una mano.
Enseguida llamó a la policía. Tres detectives llegaron, junto al equipo de evidencia física del alguacil del condado Dallas.
Los peritos forenses no solo corroboraron que la bolsa contenía los restos de Simón. También encontraron tres agujeros de bala en la recámara matrimonial y un rastro largo de sangre entre ella y varios pasillos de la residencia.
El video de la cámara de seguridad
Una de las evidencias con las que cuenta la fiscalía en contra de María Montalvo es un video supuestamente grabado por las cámaras de seguridad de su casa, que inicia con el sonido de tres disparos.
La grabación sigue y s e ve a una mujer, en la oscuridad de la noche, luchando para meter una gran bolsa en la cajuela de un carro. Al no poder hacerlo, decidió llevarse el saco oscuro arrastrándolo en dirección hacia el patio.
Según la policía, mientras todo eso ocurría, los hijos de la pareja dormían en sus respectivos cuartos.
La misma grabación muestra claramente a María, a la mañana siguiente, llevando piedras de un lado a otro en el patio de su casa.
La confesión de uno de los hijos
Días antes de que el cadáver de Simón Montalvo fuera descubierto, sus dos hijos habían sido localizados en el estado de Indiana. Habían estado viviendo con un familiar por varios días.
Uno de ellos, el mayor, le dijo a la policía que una semana antes, su madre y padre estuvieron discutiendo y que él y su hermano se fueron a dormir. Durante la noche, tres sonidos fuertes lo despertaron y atemorizaron.
Él le preguntó después a su madre sobre esos ruidos y esta supuestamente le dijo que un gabinete se habia caido. El chico no le creyó y le preguntó, “¿cómo puede un gabinete hacer tres ruidos cuando se cae?”.
Desde esa mañana no volvió a ver a su padre. Asumió que estaba trabajando. Su mamá le dijo esa misma mañana que tenían que irse a Indiana.
Después que la mujer los dejó con un familia, se fue y más nunca la vió.
María tiene una fianza de un millón de dólares.







































