La transcripción se genera mediante el uso de inteligencia artificial y puede contener errores o inexactitudes. En caso de una discrepancia, prevalece el audio.
♪ ana: los beés prematuros desde que nacen esán expuestos a una serie de retos en su constante lucha por sobrevivir. Algunos pasan largas temporadas hospitalizados, por lo que el poder de una caricia se vuelve fundamental en su desarrollo y recuperacón.
♪ ♪ ♪ me dedió a cuidar a los beés y darles cariño. Manuela es una maestra jubilada des despés de 38 años de servicio en el distrito escolar de dallas.
Fue la ausencia de hijos y el profundo amor por sus alumnos que la inspiraron a ser voluntaria de consuelo en un hospital y brindarle amor y cariño estos beés que se adelantaron y nacieron antes de tiempo. ♪ ellos sienten el palpito de tu coraón, y eso les gusta.
Que uno los abrace, que los acaricie. Que les cante.
Siempre hablo con ellos. ,y es a traés de las caricias el intercambio de miradas, sonidos o sonrisas,fortalecen un estrecho ínculo de confianza y seguridad.
Cuando tengo la oportunidad les leo un libro. Y les ensó las fotos, platicamos.
Desde hace tres años forma parte del equipo de voluntarios en el hospital de dallas y acude un ía a la semana a dar su tiempo y cariño estos beés que aunque no son suyos se han ganado su coraón. Recibir entrenamiento, tomar un curso.
Es enseñamos los beés y como esán los beés en las cunas. Y luego ya pueden venir a hacer voluntarios.
Un programa que ha estado vigente desde hace ás de un cuarto de siglo y que cada vez con ás frecuencia es implementado en hospitales del pís. Les ayuda al desarrollo.
Sentimos que se ve un cambio en el beé cuando empieza a dormir ás tranquilamente en brazos, sube de peso ás ápido. Y son bien fuertes, porque de una semana la siguiente se recuperan bastante.
Estudios han comprobado que el poder de una caricia fortalece su sanacón y desarrollo. Reduce su dolor, les ayuda a controlar su ritmo carter respiratorio, caríaco, y a la larga logran superar es la depresón y el estés.
Todo con la magia y poder de una caricia. Los beés sienten y saben.
Saben. Beés que tienen ese consuelo se van a casa ás pronto que los beés que no han tenido mucho calor del humano.
Manuela tiene la gran satisfaccón de haber impactado favorablemente la vida de ás de 100 beés prematuros. La maá puede estar tranquila sabiendo que su beé necesita consuelo, y si no puede estar aí ellos o la enfermera hay alguien ás me han trído tanto estos niños, y tanta alegía.
He