Durante su audiencia de confirmación, el senador
Markwayne Mullin reafirmó su apoyo a la estrategia de deportación masiva de la administración actual. Aunque el nominado al
Departamento de Seguridad Nacional prometió una gestión más conciliadora y
el uso de órdenes judiciales, expertos en inmigración advierten que el objetivo de expulsar a 3,000 personas al día permanece intacto.
Mullin planea transformar la agencia en un brazo de transporte eficiente para
cumplir con las metas de seguridad nacional.