Más allá del Día de la Tierra: reconectar con la comida, una acción que sí impacta al planeta

Adoptar una alimentación más consciente no requiere cambios extremos, sino decisiones cotidianas que suman a favor del medio ambiente, como reducir el consumo de carne y apostar por más verduras y legumbres.

La cocina puede ser un punto de partida para el cambio climático: lo que compramos, cocinamos y consumimos tiene un impacto más grande del que imaginamos.
La cocina puede ser un punto de partida para el cambio climático: lo que compramos, cocinamos y consumimos tiene un impacto más grande del que imaginamos.
Imagen Free Pik

Chicago.- Más allá de celebrar el Día de la Tierra, hay acciones que cualquier persona puede empezar que sí generan una diferencia medible, especialmente en comunidades latinas y una de las más poderosas es volver a conectar con la tierra a través de la comida y elegir alimentos como verduras, legumbres y sobre todo, que sean cultivados organicamente.

PUBLICIDAD

El suelo, aunque muchas veces es invisible en la conversación, es una de nuestras mayores soluciones frente al cambio climático. Cada vez que apoyamos alimentos cultivados de forma que regeneran la tierra, nos volvemos parte de esa solución.

“La forma más poderosa de generar un cambio real es reconectar con la tierra a través de lo que comemos. Incluso acciones simples, como conocer a tu agricultor, comprar local o cultivar en casa, pueden transformar nuestra relación con el planeta y ayudarnos a sanar el suelo”, señala Rebecca Tickell, cineasta y productora galardonada de Big Picture Ranch, cuya próxima película GROUNDSWELL se estrenará en el verano de 2026.

A lo largo de su carrera, ha impulsado el debate global sobre la agricultura regenerativa, cuyo enfoque de producción de alimentos que busca no solo sostener el suelo, sino mejorarlo y restaurarlo activamente con documentales como Common Ground y Kiss the Ground.

El cambio ocurre cuando las personas se hacen presentes juntas

Y algo igual de importante es que cuando las personas comienzan a verse a sí mismas como parte de la solución, cambia la forma en la que se mueven por el mundo.

“No hace falta volverse experto en sostenibilidad para hacer algo útil. A veces basta con cambiar la relación con lo que tienes en el plato. Saber de dónde viene tu comida, comprar en mercados locales o plantar algo en casa”, dice Rebecca.

“Ese cambio se expande. Influye en las familias, en las comunidades y, eventualmente, en los sistemas”, asegura Rebecca Tickell.

PUBLICIDAD

Otra de las formas más efectivas de reducir el impacto ambiental desde la alimentación es dar mayor protagonismo a las verduras, legumbres y otros alimentos de origen vegetal, especialmente cuando se cultivan de manera local.

Estos alimentos requieren menos recursos naturales, generan menos emisiones y contribuyen a sistemas alimentarios más sostenibles. Al mismo tiempo, disminuir el consumo de carne, en particular la de res, ayuda a reducir la presión sobre el suelo, el agua y los bosques, que hoy enfrentan una demanda que supera los recursos.

"Tenemos que ir más allá de simplemente intentar hacer menos daño y empezar a sanar activamente lo que ha sido afectado. Eso significa enfocarnos en cómo cultivamos nuestros alimentos, cómo tratamos el suelo y cómo protegemos el agua y la biodiversidad", explica.

Muchas veces ponemos el reciclaje como la prioridad número 1, y mientras que es muy importante, pero no es donde está el mayor impacto. La verdadera oportunidad está en la regeneración. Cuando restauramos el suelo, restauramos los ecosistemas, almacenamos carbono y creamos resiliencia para las comunidades.

Por otro lado, asistir a una reunión local, hacer preguntas sobre lo que se está usando o rociando en tu comunidad, apoyar a líderes que priorizan la salud y el cuidado de la tierra, o simplemente abrir conversaciones que generen conciencia puede sumar más de lo que creemos.

“A menudo se subestima el poder de la propia voz, pero son las voces colectivas las que logran mover las políticas. Cuando las comunidades exigen transparencia, protección y soluciones regenerativas, los sistemas empiezan a transformarse”, explica.

PUBLICIDAD

Impacto ambiental de lo que comemos: datos para tomar conciencia

  • De acuerdo con cifras del sitio oficial de Earth Day, la alimentación es responsable de cerca del 30% de todas las emisiones de carbono a nivel global.
  • La carne de res requiere hasta 20 veces más tierra y genera 20 veces más emisiones de gases de efecto invernadero por gramo de proteína comestible que proteínas vegetales comunes, como los frijoles.
  • Se proyecta que la demanda global de carne aumente un 50% en los próximos 25 años, lo que ejercerá una gran presión sobre los sistemas ecológicos.
  • Reducir el consumo de alimentos de origen animal es una de las soluciones frente a la crisis climática.
  • Se estima que se necesitan alrededor de 1,800 galones de agua para producir solo una libra de carne de res. Con esa cantidad de agua, podrías tomar hasta 105 duchas de ocho minutos.
  • La ganadería ocupa grandes extensiones de tierra y es una de las principales causas de la deforestación.
  • Tan solo en 2018, se perdieron 30 millones de acres de selva tropical, el equivalente a 43 campos de fútbol por minuto.
  • Producir un solo galón de leche de vaca requiere aproximadamente 1,950 galones de agua.

Esta nota se realizó en colaboración con TMX.