La Corte Suprema permite reanudar las deportaciones rápidas a terceros países mientras los jueces evalúan la política de Trump

La Corte Suprema dijo que escuchará argumentos sobre si los migrantes deben tener una oportunidad significativa para objetar antes de ser enviados a países donde no tienen vínculos.

Video Guía legal de Habeas Corpus: Qué es, cómo funciona y cuándo puede utilizarse por un inmigrante bajo custodia de ICE

La Corte Suprema, el martes, permitió que la administración del presidente Donald Trump continúe deportando a personas a países distintos de los suyos por ahora, mientras los jueces consideran si la política es legal.

La Corte Suprema dijo que escuchará argumentos sobre si los migrantes deben tener una oportunidad significativa para objetar antes de ser enviados a países donde no tienen vínculos.

PUBLICIDAD

La orden detiene una decisión del tribunal de apelaciones por ahora.

Los abogados federales dijeron que la decisión del tribunal inferior obligó a cancelar un vuelo de deportación que transportaba a unas 70 personas con destino a tres países.

Los jueces permitieron previamente que los vuelos de deportación, una política central de la administración Trump, continuaran temporalmente cuando el caso se presentó ante ellos el año pasado.

Bajo una serie de acuerdos a menudo secretos, la administración Trump ha deportado a unas 25,000 personas a más de dos docenas de países, incluyendo Liberia y Guyana. La gran mayoría ha sido enviada a México.

La administración republicana de Trump ha dicho que envía a personas con órdenes de deportación final a terceros países cuando no pueden ser devueltas a sus países de origen o sus países nativos no los aceptan, incluyendo a aquellos que tienen condenas penales. Esos gobiernos garantizan que las personas no serán perseguidas ni torturadas, dijeron los abogados federales.

Pero algunos migrantes, sin embargo, se han encontrado encarcelados en países de los que nunca habían oído hablar antes de su llegada. Algunos también enfrentan graves riesgos de seguridad y no tienen más opción que regresar a los países de origen de los que estaban huyendo. Muchos no tienen antecedentes penales y se ha determinado que están en riesgo de tortura o persecución, dijeron los abogados de los inmigrantes.

El caso surge en medio de una amplia represión de la inmigración por parte de la administración Trump, que ha prometido deportar a millones de personas que viven en los Estados Unidos de manera ilegal.