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Interés Humano

Gracias a una prótesis impresa en 3D, una niña de Illinois que nació sin antebrazo puede tocar el violonchelo

La estudiante de cuarto de primaria en Waukegan podrá tocar el instrumento gracias a la ayuda de su maestra de orquesta, quien le ayudó a conseguir una prótesis que imprimió en 3D.
29 Nov 2016 – 9:11 AM EST

CHICAGO, Illinois. Recibir un regalo que te cambie la vida no es cosa de todos los días, por eso Tatiana Coletta y su familia se sienten profundamente agradecidos con la maestra Jeanine Woodman, que ayudó a la menor, quien nació sin un antebrazo, a realizar su sueño: Tocar el violonchelo.

Coletta, de nueve años y estudiante de cuarto de primaria en la escuela Little Ford en Waukegan, nació sin el antebrazo izquierdo por lo que tocar ese instrumento era un reto que parecía casi imposible.

Sin embargo, gracias a Woodman, su maestra de orquesta en su escuela localizada a unas 60 millas de Chicago, la niña podrá hacerlo, ya que le ayudó a conseguir una prótesis que imprimió en 3D.


Estudiante de primaria de Waukegan puede tocar el violonchelo gracias a una prótesis impresa en 3D

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Woodman leyó un artículo sobre un director de orquesta que consiguió una prótesis parecida para un alumno que tocaba la batería, por lo que eso la inspiró para poner manos a la obra.

“Investigué y encontré el sitio de Internet de una compañía que nos dio los planos gratis y los mandé imprimir en 3D. Entonces Bravo Waukegan, una organización sin fines de lucro, nos ayudó con los fondos”, cuenta Woodman.

Al llegar el paquete con las más de 50 piezas, la maestra las ensambló una por una, y en 12 horas consiguió ensablar la prótesis que entregó a Tatiana y a su familia en la semana del Día de Acción de Gracias.

“Es una bendición que no nos esperábamos. Estamos muy alegres de que lo tenemos”, dice Teresa Pimentel, la madre de la menor, quien cuenta que Tatiana nació sin el antebrazo sin una causa aparente.

"Cuando estaba embarazada de cinco meses, me hicieron un ultrasonido y ahí los doctores se dieron cuenta de que Tatiana no tenía mano", recuerda Pimentel.

No obstante, la pequeña nunca ha permitido que eso la límite.

“Siempre ha sido una niña muy positiva, que trata de resolver las cosas. Aunque hay algunas que le cuestan más trabajo, eso no la detiene”, cuenta Brendan Coletta, padre de la pequeña.

“Tengo muchas ganas de hacer un hombre de nieve. Quiero montar mi bicicleta y mantener el equilibrio. Atar mis zapatos y tocar mejor mi violonchelo”, cuenta Tatiana. “Yo solo sigo adelante, aunque me digan otros que no pudo. Yo trato. Lo que les puedo decir es que no se den por vencidos”.


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