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Etiopía deberán aprender a descubrir el mundo, pero por separado. Alessandra martín tiene la historia.
Azalia. Durante dos años fueron.
Inseparables. Pero aunque habían pasado.
Toda su vida juntas y jab y nunca habían podido mirarse a la cara. Estaban unidas por la parte de arriba de la cabeza y cada una miraba en dirección opuesta.
Entonces estaban súper conectadas como hermanas, pero nunca se habían podido ver a la cara. Nacieron en etiopía con una condición extremadamente rara, conocida como craniopagus, la organización world pediatrics consiguió trasladarlas hasta san luis, missouri, donde especialistas del hospital infantil cardinal glennon comenzaron a preparar su separación.
Durante más de un año. Los médicos realizaron estudios y procedimientos preparatorios para responder a una pregunta decisiva.
Era posible separarlas sin poner en peligro a ninguna de las dos? El doctor kevin chen, cirujano principal del equipo, explicó uno de los mayores desafíos decidir cómo dividir los vasos sanguíneos que compartían el 24 de febrero, decenas de profesionales participaron en una operación de 25 horas para separarlas definitivamente.
Y semanas después llegó el momento que parecía imposible. El equipo médico la echó al costado de su hermana y fue la a cara y su reacción fue abrazarse.
No y y acurrucarse una con otra. Más de seis meses después, aprendiendo a hacer por separado lo que unidas nunca pudieron hacer.
Está previsto que una de las menores sea sometida a otra operación, pero después las