Rogelio pasó casi siete meses detenido por inmigración y en un constante riesgo de deportación, todo esto lejos de sus seres queridos. Él
nació en Guatemala y llegó a EEUU en 2007, donde se estableció y formó su familia. Fue detenido en julio pasado, y cuando creyó que sería expulsado del país, un
recurso inesperado cambió su historia.