Las poblanas Araceli Vázquez Salas y Mónica Luna Falcón salieron de Huauchinango con la esperanza de llegar a Estados Unidos y mejorar sus condiciones de vida; sin embargo, su sueño terminó en tragedia al perder la vida en el desierto de Arizona mientras intentaban cruzar la frontera de manera irregular.
Mueren dos mujeres mexicanas abandonadas en el desierto de Arizona; buscaban el sueño americano
Araceli Váquez Salas y Mónica Luna Falcón, originarias de la pequeña comunidad Huauchinango, Puebla, en México, perdieron la vida en el estado de Arizona intentando llegar a los Estados Unidos
La noticia ha generado consternación entre sus familiares, quienes ahora enfrentan el dolor de la pérdida y la espera para poder darles el último adiós en su tierra natal.
Mueren seis migrantes en el desierto de Arizona; dos eran poblanas
Autoridades estatales informaron que ya realizan las gestiones necesarias para la repatriación de los cuerpos, en coordinación con el Consulado de México y la Secretaría de Relaciones Exteriores; Arturo Cruz, director de Protección y Atención a Migrantes, mencionó que desafortunadamente un total de seis personas perdieron la vida luego de ser abandonadas en el desierto de Arizona, entre ellas las dos poblanas. El esposo de Araceli y familiares de Mónica agradecieron el apoyo recibido para afrontar los trámites; sin embargo, el dolor es irreparable, por lo que piden que se haga justicia y se dé con el "coyote" que dejó a las seis personas abandonadas.
Se sabe que Araceli Vázquez Salas tenía 28 años de edad y era habitante de la comunidad de Xaltepec en Huauchinango; salió de casa para mejorar sus condiciones de vida y reunirse con su esposo. A pesar de que aún no se ha confirmado la causa de las muertes, de manera preliminar se sospecha que podría haber sido causa de las altas temperaturas.
Buscan repatriar los cuerpos de las poblanas Araceli y Mónica, quienes murieron en Estados Unidos
El caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan miles de migrantes que buscan llegar a Estados Unidos a través de rutas irregulares, donde las altas temperaturas, la falta de agua y el abandono de los denominados “coyotes” han cobrado la vida de numerosas personas. Dos familias poblanas enfrentan hoy el dolor de una ausencia que comenzó como un sueño de superación y terminó en una tragedia lejos de casa.
El Gobierno del Estado de Puebla, a través del Instituto Poblano de Atención al Migrante, brinda acompañamiento a los deudos y cubre las gestiones necesarias para que los cuerpos puedan regresar a su lugar de origen.






