ATLANTA, Georgia.- El testimonio de una mujer mexicana fue clave en el arresto de un hombre sentenciado a prisión esta semana por traficar y explotar a inmigrantes de México y Centroamérica.
Mexicana fue clave para arrestar a hombre que explotó trabajadores de México y Centroamérica
La mujer contó que la mantuvieron amenazada durante un año en una casa en Georgia. Las autoridades encontraron un santuario a la Santa Muerte decorado con su cabello.
La mujer dijo a autoridades que Javier Sánchez Mendoza Jr. la llevó a trabajar y a vivir con él en su casa en Georgia. En el lugar, la mantuvo amenazada e intimidada durante más de un año. También fue víctima de abuso sexual e incluso le hizo “creer que se había casado con él”.
“Cuando ella escapó, él la secuestró a punta de cuchillo de una casa donde cuidaba niños que jugaban en el patio delantero. Las fuerzas del orden la rastrearon hasta la casa móvil de Mendoza, donde después de su rescate, los oficiales encontraron un santuario a la Santa Muerte, decorado con su cabello y sangre en lo que se creía que era un preludio de su asesinato”, se lee en el documento publicado por el Departamento de Justicia.
Mendoza enfrenta cargos estatales pendientes por asalto agravado relacionado con ese incidente.
Red de explotación de migrantes
Javier Sánchez Mendoza Jr., Aurelio Medina y Yordon Velázquez Victoria fueron sentenciados a prisión federal este jueves tras declararse culpables de participar en una red de explotación para traer inmigrantes de México y Centroamérica a trabajar a Georgia en donde vivían condiciones de “esclavitud moderna”.
Documentos judiciales y testimonios a los que tuvo acceso Rafael Olavarría, de Univision 34 Atlanta, indican que Mendoza admitió que desde agosto de 2018 hasta noviembre de 2019 lideró una empresa para proporcionar mano de obra y servicios para granjas y otros negocios en los condados de Glynn, Wayne y Pierce.
Para hacerlo, reclutó y cobró ilegalmente a más de 500 ciudadanos centroamericanos para obtener visas H-2A, otorgadas específicamente para trabajos agrícolas temporales, y luego retuvo los documentos de identificación de los trabajadores. Además, los amenazó a ellos y a sus familias en sus países de origen para obligarlos a trabajar. En ocasiones, trabajaron por poco o ningún salario y en condiciones deplorables.
Este descubrimiento es parte del operativo Blooming Onion (Cebolla Floreciente), en donde se descubrió uno de los mayores fraudes de visas en la historia.








