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Inmigrantes indocumentados

Una iglesia en Arizona es un santuario de esperanza para dos inmigrantes mexicanos

Los dos inmigrantes mexicanos están evadiendo órdenes de deportación en su contra y esperan que las autoridades migratorias tomen una decisión favorable sobre sus casos.
2 Nov 2016 – 6:02 PM EDT

PHOENIX, Arizona - Dos inmigrantes mexicanos continuan refugiados en una iglesia del norte de Phoenix (Arizona) a la espera de que sus procesos migratorios sean cerrados para evitar una inminente deportación.

Ismael Delgado, de 46 años, y Sixto Paz, de 48, encontraron refugio en Shadow Rock United Church of Chris, el pastor Ken Heintzelman les cedió un espacio del templo, donde únicamente cuentan con un colchón, un armario improvisado donde cuelgan una cuantas prendas y enseres de uso personal.

Ismael ingresó a Shadow Rock el 28 de octubre de 2015 después de un largo proceso tras ser detenido dos veces por manejar bajo la influencia del alcohol (DUI) y recibir una carta de deportación por parte del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

"Tenía dos posibilidades, salida voluntaria o irme a un santuario, ya que luego de estar en la Ciudad de las Carpas, Joe Arpaio (alguacil del condado de Maricopa) me entregó a Inmigración, desde el 2009. Luego de estar en Centro de Detención de Florence, renovaba los permisos durante cuatro años, hasta que me llegó la deportación", detalló.

Procedente de Sonora, México, llegó a Phoenix en 1991. Aquí formó su familia, con su esposa, Gabriela Vázquez, y sus dos hijos, Melanie, de 17 años, e Ismael, de 24.

Actualmente, su estatus migratorio está a la espera de una resolucion de parte de las autoridades migratorias porque según él es candidato para una Visa U, por haber sufrido un asalto años atrás.

Ahora Ismael enfrenta un dilema al recibir la cita para las huellas, él no quiere acudir porque teme ser arrestado en el trayecto a las oficinas de Inmigración pero es necesario para cumplir su trámite con Inmigración.

"Necesito una carta de Inmigración que garantice que no seré detenido. Una vez haciendo eso podría pelear desde afuera como una persona legal, porque el proceso de la Visa U dura dos años", comentó.

El caso de Sixto también es calificado por sus abogados como "injusto" debido a que fue detenido durante un retén cuando pasaba por Yuma, Arizona, después de una jornada de trabajo como constructor de techos.

Lleva cinco meses en el santuario y aseguró que luchará hasta el último momento por lograr quedarse en el país.

Entró de forma legal a Estados Unidos en 2000 con un permiso de trabajo. Al momento de ser detenido en el retén, no tenía ningún cargo en su contra y estaba a punto de arreglar su situación migratoria por medio de su hija.

"Me detuvieron por 20 días en ICE y el juez no me quiso dar la estancia para poder tener el tiempo y arreglar mis papeles", dijo.

Paz ha vivido en Phoenix por 32 años, aquí nacieron sus hijos, Cyndia de 22 años, Alondra, de 19, e Ian, de 5.

"Ahora que cumplió los 21 años mi hija (en 2014) me puede reclamar para arreglar papales y no quieren reabrir el caso, aunque el juez aceptó su error, los fiscales se niegan", lamentó.

Al igual que Ismael, rescindieron sus permisos y le llegó una carta de deportación.

"Me cancelan el permiso y me mandan el documento que me tengo que salir voluntariamente, pero no me salí y automáticamente se volvió deportación", relató.

"Tengo muchas esperanzas. Van a llegar tarde las noticias, pero van a llegar, porque lo que están haciendo es una injusticia. Después de que mi récord estaba limpio, ahora ya soy criminal, mi nombre está manchado", expresó. "Esta es la última esperanza de quedarme aquí y voy a luchar, porque no voy a regalarles todo el tiempo de mi vida que construí en este país ya no tengo la misma fuerza para iniciar una nueva vida en México".

"Mi familia está aquí y llegaré hasta lo último, no les daré el lujo que digan corrió la gallina en vez de pelear el caso, lo voy a pelear hasta el final", afirmó.

Arlene Domínguez, directora del santuario, dijo que este templo, al igual que otros a lo largo del país, se han convertido en los lugares donde los indocumentados pueden permanecer hasta que se resuelvan sus asuntos migratorios.

Pero para entrar a este santuario se debe cumplir una serie de requisitos, como ser aprobado por la mesa directiva de la iglesia, tener un abogado y carecer de historial delictivo.

"Es importante el abogado porque son los que saben si los casos pueden salir adelante, es darles tiempo para que logren resolver su situación, la que tiene que tener una esperanza", explicó Domínguez.

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