La historia de Francisco pone en evidencia el profundo impacto humano de las políticas migratorias en EEUU. Francisco abandonó sus estudios para hacerse cargo de sus sobrinas, luego de que
su hermana fuera detenida por agentes de inmigración en Texas. Este caso no es aislado: un reciente estudio de la
Brookings Institution revela que más de 100,000 niños han sido separados de sus padres debido a las
políticas de deportación de la administración Trump.