El presidente
Donald Trump aterriza en China acompañado por una
delegación de líderes tecnológicos que incluye a los
directivos de Apple, Nvidia y Tesla. La visita busca el diálogo sobre temas de tecnología, comerciales y asegurar la cadena de suministro de
semiconductores, un recurso crítico para la industria estadounidense que proviene mayoritariamente de Asia. Esta movilización empresarial sin precedentes subraya la dependencia de Estados Unidos de la manufactura china en un momento de alta tensión comercial a nivel mundial.