Un sistema frontal genera una
amenaza de clima severo con vientos dañinos y
posibles tornados aislados desde Mississippi hasta Carolina del Norte. Mientras el centro y norte del país experimentan un desplome en las
temperaturas con registros
invernales,
el sur enfrenta temperaturas extremas diez grados por encima del promedio. En
Florida, la humedad del Golfo elevará el
termómetro hasta los 90 grados, provocando un calor agobiante que persistirá al menos hasta el fin de semana.