El cierre de las campañas intermedias en Estados Unidos trajo consigo a una figura central en la política estadounidense y primordial para el Partido Demócrata: Barack Obama.
El factor Obama reaparece en la recta final de las campañas de los demócratas de cara a las elecciones intermedias
Barack Obama se sumó a las campañas intermedias de EEUU en estados clave para impulsar a los candidatos demócratas y convencer a los votantes indecisos.
El expresidente irrumpió en escena para contrarrestar la campaña de Trump de cara a los comicios. Durante su aparición en estados clave, como Ohio y Michigan, el pasado 24 de octubre, impulsó a los candidatos afines a su partido.
Esta fórmula ha sido aplicada al pie de la letra desde hace seis años en las campañas presidenciales de Joe Biden, Kamala Harris, así como en las elecciones intermedias de cada periodo.
Obama representa para los demócratas el único perfil político dentro del partido capaz de convencer a los electores indecisos o arrepentidos de apoyar a Trump en las elecciones de 2024, así como influir en los votantes para ganar el Senado, la Cámara de Representantes y las gubernaturas en juego.
El factor Obama en las elecciones
El factor Obama reapareció en dos eventos el mismo día. El primero fue en el gimnasio de la Cass Technical High School (Cass Tech) en Detroit, Míchigan, y el segundo en el Cleveland Public Auditorium.
Los discursos de ambos mítines se centraron en atacar las promesas de Trump tras la pandemia de covid-19, así como en sus políticas que han derivado en el encarecimiento del costo de la vida, el aumento de la inflación, así como en consecuencias negativas tras la aplicación de aranceles. Los dos discursos incluyeron acusaciones de enriquecimiento ilícito, conflictos de interés, corrupción y la cercanía de funcionarios en beneficio propio.
La función pública es un reality show: Obama
Antes de finalizar los dos eventos, Obama pronunció un discurso donde acusa a políticos de la administración Trump de tratar a la administración pública como un programa de entretenimiento o espectáculo mediático, en lugar de asumir el trabajo serio que requiere gobernar un país.
"Estos son tiempos serios. Este no es momento para la telerrealidad. No es momento para amas de casa reales, salvo en la televisión, pero no en nuestra política”, mencionó en Cleveland, Ohio.
En un tono de burla y sátira contra la actual administración, Obama utilizó distintas estrategias para evitar pronunciar el apellido Trump. En Michigan expresó: “Están fingiendo que nunca han oído hablar de él. ¿Donald quién? ¿Qué? Ahora resulta que no lo conocen. Evitan el tema”.
Una de las frases más polémicas la expresó en Cleveland. En el mitin hizo críticas irónicas contra las remodelaciones de la Casa Blanca y las decoraciones doradas.
"¡Oro en todo! La Casa Blanca se ve como si Saddam Hussein hubiera abierto un cheesecake factory”, mencionó Obama.
Trump y Obama escalan sus ataques a días de las elecciones
La respuesta de Trump no se hizo esperar. Por la tarde del lunes, al ser cuestionado por la prensa, dijo: “Obama no es un tipo listo. La forma en que dirigió el país... solo una persona estúpida dirigiría el país de esa manera”.
Horas después, durante un mitin en Corinto, Misisipi dedicó varios minutos de su discurso para defender los cambios a la Casa Blanca luego de la comparación de Obama del inmueble con un restaurante de la cadena de cheesecake factory.
Para los especialistas, la participación de ambos políticos en las campañas es un factor que puede marcar una diferencia en cada votante al momento de acudir a las urnas el 3 de noviembre.
El intercambio de palabras entre ambos es visto como una clara división de cara a las elecciones del próximo martes, donde no solo está en juego el tridente de los republicanos, sino también el control de gubernaturas y condados que pueden cambiar de color por la participación de los votantes.
Hasta el momento, estas elecciones se esperan que sean una de las más votadas por la alta afluencia de personas que han acudido a votar anticipadamente y que han enviado su voto por correo.
A unos días de las elecciones, las acusaciones entre Trump y Obama han comenzado a escalar. Los señalamientos en contra de los aspirantes que compiten en un cargo, también a través de comentarios sin pruebas realizados por Trump. El resultado de las elecciones determinará dentro de unos días si la presencia del expresidente de Estados Unidos hizo una diferencia.









