La escena comenzó sobre el pavimento, junto a la basura acumulada en una calle de Long Beach, California. Ricardo González, de 40 años, estaba en el suelo, con el rostro cerca de la acera, mientras agentes enmascarados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo mantenían sometido.
Un brazo fracturado y un vecindario indignado luego de que agentes de ICE intentaran detener a un ciudadano estadounidense en Long Beach
Videos grabados por residentes documentaron parte del enfrentamiento, que se prolongó cerca de una hora e incluyó la detención momentánea de dos mujeres, ambas ciudadanas estadounidenses.
El hombre había sido presuntamente arrollado por un vehículo sin distintivos de la agencia cuando circulaba en su bicicleta eléctrica y su brazo terminó fracturado. González gritaba de dolor y pedía que llamaran a los paramédicos; sin embargo, en medio de la tensión, fue esposado.
"¡Tengo el brazo roto! ¡Me duele muchísimo! ¡Detente! ¡Llama a los paramédicos, no me toques el brazo!", gritaba Ricardo González.
Alrededor, las voces comenzaron a multiplicarse. Primero fueron los gritos de quienes presenciaron el incidente; después, los de otros vecinos que salieron de sus casas al escuchar el alboroto.
En cuestión de minutos, la intersección de Locust Avenue y Ellis Street se convirtió en el escenario de un enfrentamiento que se prolongaría aproximadamente una hora y que terminaría documentado en videos difundidos ampliamente en redes sociales.
Lo ocurrido el sábado 17 de octubre de 2026 provocó indignación entre quienes vieron las imágenes. No se trataba únicamente de un hombre herido en la calle: era un ciudadano estadounidense que había terminado bajo custodia de agentes federales durante un incidente cuyo desarrollo quedó parcialmente registrado por los vecinos.
En pocos minutos, el desconcierto dio paso a la indignación y la calle se convirtió en un escenario de resistencia vecinal.
Vecinos de Long Beach se enfrentan a agentes de ICE
González circulaba en su bicicleta eléctrica cuando ocurrió el incidente con el vehículo federal. Los agentes que participaron en el operativo portaban armas, cubrían sus rostros con máscaras y llevaban chalecos con las siglas ICE, según las imágenes captadas por los vecinos.
Las grabaciones comenzaron a circular y, con ellas, la escena dejó de pertenecer únicamente a quienes estaban en aquella calle.
La tensión aumentó conforme más residentes se acercaron. Alrededor de 50 personas terminaron congregadas frente a los agentes, lanzando insultos, reclamando explicaciones y exigiendo ver una orden judicial. Algunos se interpusieron en el camino de los vehículos; otros arrastraron botes de basura detrás de ellos para dificultar su salida.
"¿Le pusieron esa orden de arresto? ¡Déjenlo levantarse! ¡Ustedes son unos idiotas! ¿Van a cometer otro maldito asesinato? ¿Para qué sirven ustedes? ¡Se supone que deben protegernos!", son algunas de las frases que gritaron los vecinos, según se escucha en los videos difundidos en redes sociales.
No era una multitud dispuesta a observar en silencio. Los vecinos intentaban impedir que los agentes se marcharan con Ricardo González y reclamaban respuestas en medio de los gritos y la confusión.
Según el relato de uno de los residentes a un medio local, los agentes de ICE también utilizaron gas pimienta contra la multitud. La confrontación se volvió más caótica mientras los presentes intentaban acercarse a los vehículos y averiguar qué ocurriría con el hombre herido.
ICE intentó detener a dos mujeres en el lugar del incidente
De acuerdo con los vecinos, durante el altercado los agentes detuvieron a dos mujeres, ambas ciudadanas estadounidenses, y los agentes de ICE las montaron en vehículos distintos. Las dos fueron liberadas poco después gracias a los residentes.
En las imágenes se percibe cómo la multitud intentaba distraer a los agentes mientras algunas personas se escabullían detrás de los vehículos para abrir sus puertas. La escena se desarrollaba entre reclamos, movimientos apresurados y el esfuerzo de los residentes por evitar que los vehículos abandonaran el lugar.
La llegada de la Policía de Long Beach añadió otro elemento a una situación que llevaba cerca de una hora de tensión. La intervención de las autoridades locales permitió que Ricardo González recibiera atención médica.
Los agentes federales revisaron su billetera y su identificación antes de permitir que se marchara acompañado por elementos del Departamento de Policía de Long Beach (LBPD).
“Los agentes observaron un altercado multitudinario en el que participaban agentes del ICE. Un agente localizó a un hombre adulto esposado, detenido por el ICE, que presentaba sangrado”, informó LBPD.
Un agente local le retiró las esposas y lo condujo a una estación de bomberos cercana. Allí, personal del Departamento de Bomberos de Long Beach se hizo cargo de su traslado al hospital.
“Agentes del Departamento de Policía de Long Beach trasladaron al hombre herido y esposado a una estación de bomberos cercana. Allí, personal del LBPD le quitó las esposas y personal del LBFD lo trasladó al hospital para recibir atención médica”, informó la policía.
La atención médica llegó después de una secuencia marcada por el dolor, los gritos y la presencia de una multitud que exigía explicaciones. El hombre que había sido sometido en plena calle terminó bajo atención hospitalaria, mientras los videos del incidente seguían extendiéndose por las redes sociales.
Sometido a descargas eléctricas por parte de agentes del ICE
La versión difundida por su hija, Leslie González, añadió detalles sobre la gravedad de lo sucedido. En un mensaje público, afirmó que su padre había recibido dos descargas eléctricas, había quedado inmovilizado en el suelo y había sido trasladado al hospital con heridas graves.
“Recibió dos descargas eléctricas, quedó inmovilizado en el suelo y fue llevado al hospital con heridas graves”, informó la hija de Ricardo González.
El Departamento de Policía de Long Beach confirmó que sus agentes acudieron al lugar después de recibir una solicitud de asistencia de emergencia relacionada con daños a vehículos y una persona que necesitaba atención médica.
En un comunicado, el LBPD explicó que el 17 de octubre personal del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y de ICE se comunicó con el Centro de Comunicaciones de la ciudad para solicitar la intervención tanto de la Policía como del Departamento de Bomberos.
Al llegar, los agentes locales encontraron un altercado multitudinario en el que participaban agentes de ICE. Uno de los policías localizó a un hombre adulto esposado, bajo custodia federal y con sangrado.
La respuesta médica, sin embargo, encontró un obstáculo: los bomberos no podían acceder directamente a la zona porque había objetos bloqueando la vía pública. Por ello, los policías trasladaron al hombre herido, todavía esposado, hasta una estación de bomberos cercana. Una vez allí, le quitaron las esposas y los bomberos lo llevaron al hospital.
El comunicado también señaló que los agentes locales permanecieron en la intersección mientras intentaban calmar los ánimos y restablecer el orden, ordenando a los presentes que despejaran la zona.
Después de retirarse, algunos agentes de ICE siguieron a los policías hasta un estacionamiento seguro en la comisaría. Según el LBPD, posteriormente se les indicó que abandonaran las instalaciones y que, si querían denunciar daños a sus vehículos, podían comunicarse con el centro de comunicaciones municipal para que un agente acudiera a tomar la denuncia.
La dependencia hizo una precisión importante sobre el alcance de su intervención: sus agentes no participaron en operaciones de control migratorio ni realizaron arrestos relacionados con ellas.
Así, mientras los vecinos cuestionaban la actuación de los agentes federales, la policía municipal describía una intervención centrada en atender al herido y contener el enfrentamiento, sin involucrarse en el operativo migratorio.
Familia de Ricardo González sale en su defensa
Detrás de las imágenes y de las explicaciones oficiales hay una familia que ahora enfrenta las consecuencias del incidente.
Leslie González, hija de Ricardo, abrió una campaña en GoFundMe para reunir fondos destinados a los gastos médicos y la recuperación de su padre. En su mensaje, explicó que decidió hacer pública la situación después de que comenzaran a circular los videos.
“Hola, soy Leslie, la hija de Ricardo González, y comparto esto porque hay videos sobre lo que le pasó a mi papá”, escribió al presentar su petición de apoyo. "Actualmente está recibiendo tratamiento y nuestra familia está recaudando fondos para sus gastos médicos y su recuperación".
En su relato, aseguró que su padre fue atropellado por un vehículo sin distintivos de agentes federales mientras circulaba en su bicicleta eléctrica el 17 de octubre. También afirmó que recibió dos descargas eléctricas y quedó inmovilizado en el suelo antes de ser trasladado al hospital.
La familia, explicó, está recaudando dinero para cubrir los gastos médicos mientras él recibe tratamiento. Leslie agradeció a quienes ya habían compartido la publicación y ofrecido ayuda, e invitó a quienes tuvieran preguntas a comunicarse directamente con ella.
Pero su mensaje fue más allá de la petición económica. Fue también una descripción del lugar que su padre ocupa en la vida familiar.
“Mi papá es uno de los hombres más trabajadores que conozco”, escribió. “Gracias a él tengo un techo sobre mi cabeza y todas las oportunidades a mi alrededor. Nuestra familia lo es todo gracias a él".
En esas palabras, la historia dejó de ser únicamente la de un enfrentamiento callejero. Para su hija, González es el hombre que ha sostenido a su familia y que ahora necesita ayuda para recuperarse de las lesiones sufridas.
“Les pedimos su apoyo y oraciones en estos momentos tan difíciles”, expresó.
También pidió que las personas compartieran la publicación con familiares y amigos para difundir lo ocurrido y crear conciencia. La campaña busca que el costo de la recuperación no recaiga exclusivamente sobre la familia mientras su padre recibe atención médica.
“ICE no es bienvenido en Long Beach”: Robert García, exalcalde y congresista de California
El 18 de octubre, un día después de los hechos, Robert García, congresista de California, líder de OversightDems y exalcalde de Long Beach, publicó un mensaje en su cuenta oficial de X en el que condenó la actuación de ICE.
“Agentes de ICE atacaron brutalmente y fracturaron el brazo de un residente de North Long Beach y ciudadano estadounidense”, escribió.
García calificó las imágenes como “horrorosas” y sostuvo que deberían preocupar tanto a la comunidad local como al resto del país. Asimismo, reconoció a los vecinos que grabaron el incidente y defendieron, según sus palabras, a una familia aterrorizada por la presencia de los agentes.
Su pronunciamiento fue más allá de la condena a lo sucedido en la intersección. El legislador dirigió sus críticas al presidente Donald Trump y a su política de deportaciones, a la que calificó de inhumana e ilegal.
“Long Beach se mantiene al lado de nuestra comunidad y de nuestras familias inmigrantes”, afirmó antes de cerrar su mensaje con una declaración tajante: “ICE no es bienvenido en Long Beach. Abolir ICE”.
La historia de Ricardo González sigue después de los videos
Aún quedan aspectos que no pueden darse por establecidos con los datos disponibles. No se ha proporcionado una versión de ICE que permita contrastar su actuación con las denuncias de la familia y los vecinos, ni información suficiente para determinar de manera independiente todos los detalles de la secuencia.
Por ahora, la historia de Ricardo González permanece ligada a una escena que decenas de personas presenciaron y que otras tantas conocieron a través de sus teléfonos: una bicicleta eléctrica, una calle bloqueada, agentes enmascarados, una multitud que exigía respuestas y un hombre que terminó en el hospital.
Para Leslie, el desenlace inmediato no está en las consignas políticas ni en la discusión pública. Está en la recuperación de su padre, en las facturas médicas y en la incertidumbre de una familia que pide ayuda mientras intenta asimilar lo ocurrido.








