Inmigración

Esta abogada ayudaba a inmigrantes en centros de detención y ahora está a las puertas de su propia deportación

Esperanza Franco, una abogada española que trabajó para una organización de asesoría legal a inmigrantes detenidos, perdió su permiso de trabajo y ahora tiene hasta el 10 de septiembre para salir voluntariamente del país.
19 Ago 2018 – 1:05 PM EDT

TUCSON, Arizona. - Una abogada que por los últimos 10 meses ha asesorado inmigrantes que enfrentan la deportación en los centros de detención en Arizona puede enfrentar su propia deportación tras perder su estatus migratorio.

Esperanza Franco, de 28 años, es originaria de las Islas Canarias, se graduó en Leyes en Madrid, España, emigró a Estados Unidos hace cinco años con visa de estudiante, obtuvo un Master en Leyes en la Universidad de Pennsylvania, posteriormente se movió a Tucson y obtuvo el titulo de Derecho con la Universidad de Arizona para poder ejercer su profesión en este país.

La abogada Esperanza Franco dijo a Univision Noticias que en septiembre de 2017 empezó a trabajar con Florence Immigrant and Refugee Rights Project, una organización sin fines de lucro que ofrece servicios legales gratuitos a inmigrantes en centros de detención en Arizona con el equipo legal que ofrece asesoría a detenidos mayores de 18 años. Aseguró que alcanzó a tener hasta 40 casos de inmigrantes.

“Cuando estaba trabajando para el proyecto Florence, en diciembre del año pasado les pedí que si me podían patrocinar para una visa de trabajo, sobretodo porque el contrato que había firmado con ellos era de dos años”, relató Esperanza, quien djo que en ese momento le dijeron que la iban a patrocinar e incluso contrataron a un abogado para que comenzara el trámite.

“Lo que pasó es que en vez de aplicar para una visa de trabajo, que no tuviese ningún limite de plazas, lo que hicieron fue ponerme en una lotería aleatoria, les dije que eso realmente era muy arriesgado”, contó Franco quien dijo sentirse "traicionada por la ironía y la hipocresía de una organización cuya misión es asegurarse que los inmigrantes sean tratados justa y humanamente”.


El Proyecto Florence a través de un comunicado enviado a Univision Noticias rechazó las acusaciones de Franco y las calificó de “falsas”.

"El Proyecto Florence (FIRRP) empleó brevemente a la señora Franco (durante aproximadamente 10 meses, incluidos dos meses de permiso otorgados por FIRRP para que pudiera estudiar para el examen de la barra)” indicó la organización.

Aseguraron que sí patrocinaron a Franco para una visa.

“Específicamente, FIRRP contrató voluntariamente a un abogado de inmigración para la señora Franco y patrocinó su solicitud para una visa H-1B. FIRRP pagó los honorarios legales de la señora Franco (que totalizaron miles de dólares) durante el proceso de preparación y presentación de la visa H-1B”, señala el comunicado.

Así mismo, indica que “desafortunadamente, la solicitud de visa H-1B patrocinada por FIRRP no fue seleccionada por el gobierno. Esta fue una decisión del gobierno, algo con lo que no tuvimos nada que ver”.

Además, califican de “falsas” las acusaciones las cuales les quitan tiempo y energía de su misión de de servir a los inmigrantes detenidos en Arizona.

El hecho es que ahora Franco tiene hasta el 10 de septiembre para salir voluntariamente de EEUU. Si no lo hace queda susceptible a ser detenida y deportada.

Competencia por visas

Cada año, los empleadores en Estados Unidos pueden buscar contratar profesionales extranjeros altamente calificados, en profesiones como matemáticas, ingeniería y tecnología, a través del programa de visas H-1B. El Congreso limita esas visas a 65,000, con otras 20,000 reservadas para los trabajadores que tienen maestrías o doctorados.

Los empleadores presentan peticiones en abril para trabajos que comienzan el 1 de octubre.


La demanda de visas es más del doble de la oferta, por lo que el gobierno tiene una lotería para distribuir estas visas. Al mismo tiempo, ciertas clases de empleadores están exentos del límite y de la lotería, se les permite presentar peticiones H-1B durante todo el año.

Entre esos empleadores especiales se encuentran organizaciones sin fines de lucro que tienen una afiliación con una universidad. Los empleadores deben probar esa conexión, sin embargo.

A ese tipo de visa fue que Franco le pidió a sus jefes que la patrocinaran porque el Proyecto Florence comparte pasantes y externos con estudiantes de la Universidad de Arizona.

La organización solicitó una visa H1B selección aleatoria en la que el Servicio de Inmigración utiliza un proceso de selección al azar generado por computadora para seleccionar suficientes peticiones H-1B para cumplir con el límite exigido por el Congreso.

Plan B

Según Franco, los directivos de la organización le dijeron que no se preocupara porque tendrían “un plan B”, de no ser seleccionada tendrían listos los documentos para patrocinar la visa de trabajo (H-1B cap exemp status que se otorga para organizaciones no lucrativas que tienen lazos con instituciones educativas).

Un mes antes de que se venciera su permiso de trabajo a través de un correo electrónico el bufete de abogados que llevaba su caso le informó que no había sido seleccionada para la visa H1B de selección aleatoria "una visa muy competitiva" y que el Proyecto Florence nunca había comenzado a recopilar los documentos que eran necesarios para solicita el otro tipo de visa de trabajo.


“Les confronte y me dijeron ‘we drop the ball’ (cometimos un error) les dije esto es mi vida, me acaban de poner en una situación muy difícil, voy a perder mi estatus”, indicó la abogada.

Pero la organización dijo que investigaron otras opciones de visa para patrocinar a la Franco, pero sus abogados les dijeron que no eran viables.

El Proyecto Florence lamentó que Franco alegue que manejaron mal el proceso de su visa, cuando pagaron voluntariamente asesoría legal en inmigración y la patrocinaron para obtener una visa.

La abogada está busando otras opciones para permanecer en el país donde dice que siempre quiso vivir y el que considera su hogar.

Para esto abrió una cuenta en GoFundMe con una meta de 18,000 dólares con el fin de recaudar el dinero para solicitar una visa y regresar a estudiar, pagar los costos legales y mantenerse porque al expirar su permiso de trabajo no puede laborar en este país. La campaña ha recaudado más de 8,000 dólares en dos semanas.


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