Los hechos se registraron el 27 de junio de 2025. La
pediatra acusada informó al 911 que su
hija estaba en el fondo de la
piscina y que no podía rescatarla porque no sabía nadar. La
autopsia determinó que la menor no murió por ahogamiento y que presentaba lesiones ajenas a las maniobras de rescate. La madre sigue bajo
custodia.
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