“Nos la pasamos en el cementerio con ella”: acusado por muerte de Mía Campos seguirá en casa con GPS

Mía Campos habría cumplido 18 años, pero su familia la celebró en el cementerio. Una jueza decidió que el acusado por la muerte de la adolescente embarazada seguirá en arresto domiciliario con GPS. Sus padres dicen que viven una espera que no termina.

Video Caso Mia Campos: juez deja a Jesús Monroy en prisión domiciliaria

La imagen que Eduardo Campos guarda en su teléfono no corresponde a una fiesta de cumpleaños en casa, sino a una tumba cubierta de flores, girasoles y globos con el número 18. Allí, en el cementerio, la familia celebró la mayoría de edad que Mía Campos nunca pudo cumplir.

“Ya habría cumplido 18 años… como quiera nos la pasamos en el cementerio con ella”, dijo su padre al salir de una reciente audiencia judicial en Georgia.

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La justicia decidió mantener a Jesús Monroy bajo arresto domiciliario, con monitoreo GPS y sin contacto con la familia de la víctima ni con testigos del caso.

La resolución, emitida tras una solicitud de la defensa para modificar sus condiciones de fianza, devolvió algo de calma a los padres de Mía mientras esperan el juicio por la muerte de la adolescente embarazada y la de su bebé no nacido.

“Dentro de lo que cabe es una buena noticia por la seguridad de mi familia saber que sigue en arresto domiciliario”, afirmó Miriam Zárate, madre de la joven.

El caso ocurrió en el condado de Gwinnett, en el área metropolitana de Atlanta, y desde julio de 2024 ha provocado indignación entre familiares, vecinos y parte de la comunidad hispana por las decisiones de libertad bajo fianza otorgadas al acusado en dos ocasiones.

Una audiencia esperada durante 48 horas


Los padres de Mía tuvieron que esperar dos días para conocer la decisión de la jueza sobre la petición presentada por Monroy, quien buscaba autorización para salir a trabajar en el negocio familiar de jardinería.

La solicitud fue rechazada. Según relató Eduardo Campos, uno de los argumentos escuchados en sala fue el riesgo para la comunidad.

“Que no era tan seguro que él anduviera trabajando por la seguridad de otras niñas”, dijo el padre.

El tribunal resolvió que el acusado deberá continuar en casa bajo vigilancia electrónica permanente. Solo puede salir en circunstancias ya autorizadas por la corte, como citas médicas o reuniones legales.

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Para la familia, la resolución representa un alivio temporal en medio de una espera que ya supera año y medio.

“Vuelven los recuerdos, se pone uno nervioso… creo que esta audiencia fue una esperanza para mi hija y para Sebastián”, agregó Eduardo Campos, al mencionar al bebé que esperaba Mía.

La última noche de Mía


Mía Campos tenía 16 años y un embarazo de ocho meses cuando salió de casa la noche del 14 de julio de 2024. “Ella salió a las 10:30”, recordó su madre.

La familia asegura que la adolescente les dijo que iría a encontrarse con Jesús Monroy, señalado por los investigadores como el padre del bebé.

“Nos dijo que había salido con Jesús a la tienda. Esa es una de las evidencias… la locación al mismo tiempo, la prueba de paternidad”, explicó Miriam Zárate sobre los elementos que, según ella, vinculan al acusado con las últimas horas de la joven.

Pasó una hora. Luego dos. El teléfono dejó de responder. “Empecé a marcar 11:30, no contestaba”, dijo la madre.

La familia utilizó una aplicación de rastreo del celular y salió a buscarla durante la madrugada del 15 de julio. Lo que encontraron los derrumbó por completo.

El cuerpo de Mía fue localizado en una zona arbolada cercana a Stephens Road, en Loganville, área del condado de Gwinnett.

Eduardo Campos fue quien llegó primero hasta donde estaba su hija. “Ella todavía tenía sus ojitos abiertos, como que se me quedaba viendo. Traté de revivirla, le di CPR, pero ya no pude hacer nada por ella”, relató.

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Su madre recuerda otro detalle que no ha podido olvidar. “Cuando la encontramos ya su manita estaba fría”.

La autopsia posterior determinó que Mía murió por asfixia. Debido a que estaba embarazada de ocho meses, la investigación incluyó también la muerte del bebé que la familia ya había decidido llamar Sebastián.

Arrestos, nuevos cargos y fianza


Jesús Monroy fue detenido inicialmente en julio de 2024. Días después, las autoridades elevaron los cargos y lo acusaron formalmente en el caso.

Posteriormente, en febrero de 2025, fue arrestado nuevamente tras la presentación de nuevas evidencias, incluidas pruebas de ADN que, según documentos judiciales, lo identifican como padre del bebé.

Actualmente enfrenta 10 cargos, entre ellos homicidio, feticidio, agresión agravada y delitos sexuales relacionados con una menor.

Pese a la gravedad de las acusaciones, obtuvo libertad bajo fianza en dos momentos distintos del proceso. La segunda vez, con condiciones más estrictas: arresto domiciliario, grillete electrónico y prohibición de contacto con testigos y familiares de la víctima.

Esas decisiones judiciales generaron protestas públicas de la familia Campos, que ha cuestionado desde el inicio que el acusado espere el juicio fuera de la cárcel. El caso aún no tiene juicio definitivo.

Un duelo detenido en el tiempo


En casa de los Campos permanecen fotografías, videos y camisetas con el rostro de Mía. Su padre las muestra como si se tratara de una forma de mantenerla presente.

“Aquí las camisas tienen las fotografías de ella… como quiera todo con nosotros”, dijo.

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Su madre conserva una imagen tomada durante el último cumpleaños que Mía celebró en vida, en un almuerzo familiar.

“Esto fue de su último cumpleaños”, contó mientras sostenía la fotografía.

Hay fechas que golpean más que otras: cumpleaños, fiestas, aniversarios. La llegada de los 18 años fue una de ellas.

La familia llevó globos, flores y comida al cementerio. Allí le cantaron cumpleaños a una joven que, según sus padres, soñaba con ser madre y formar una familia.

“Es un dolor muy grande, es un dolor bien grande”, resumió Eduardo Campos.

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