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¿Ficción o realidad? Los escándalos protagonizados por la princesa Margarita

Publicado 12 Oct 2018 – 11:05 AM EDT | Actualizado 12 Oct 2018 – 11:05 AM EDT
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La princesa Margarita de Inglaterra se nos presenta como el personaje rebelde de The Crown. La ficción no está muy lejos de la realidad, ya que la hermana menor de la reina Isabel II le hizo honor a su fama durante toda su vida.

En la serie de Netflix vimos unos cuantos escándalos, al menos para ese momento histórico, protagonizados por la princesa Margarita (en su defensa, su vida en el palacio era aburrida). Pero ¿cuáles eran reales y cuáles son creación de los guionistas? Hoy les contamos sobre las polémicas protagonizadas por la primera gran rebelde de la monarquía británica.

El romance de la princesa Margarita con Peter Townsend

La relación entre la princesa Margarita y Peter Townsend, uno de los hombres de confianza de su padre y, posteriormente, de su hermana, sí existió. Según una de sus biografías, todo habría comenzado cuando la hermana de la reina Isabel tenía solo 17 años, mientras que Townsend ya llegaba a los 32.

Peter Townsend habría iniciado la relación cuando aún se encontraba casado, pero la historia dice que ambos se conocían incluso hace más años y, si bien se los consideraba solo amigos, pasaban bastante tiempo a solas. El divorcio de Peter sucedió en 1952, pero todo apunta a que su relación con Margarita se inició en 1948, cuando su padre todavía era rey.

El resto de la historia es tal como la vemos en la serie. Se los obligó a separarse supuestamente por un tiempo y, ante la imposibilidad de casarse, todo quedó como una historia de amor prohibido.

El compromiso fallido de Margarita con Billy Wallace

La princesa Margarita tuvo varias relaciones y una casi termina en matrimonio. Se trata de su compromiso con Billy Wallace, quien llegó casi de rebote un año después de romper con Townsend.

Más que amantes, eran amigos y, si bien el compromiso nunca se oficializó formalmente, era un secreto a voces. Pero todo llegó a su fin luego de que ella se enterara de sus infidelidades. Fue una ruptura no tan dolorosa porque ninguno estaba realmente enamorado del otro.

Un matrimonio nada convencional

En 1960 y tal como se puede ver en The Crown, la princesa Margarita finalmente se casa con el fotógrafo de origen aristocrático Antony Armstrong-Jones, quien luego pasó a ser conocido como el conde de Snowdon. El 6 de mayo de aquel año protagonizaron la primera boda real televisada, pero el matrimonio no fue un cuento de hadas.

Margarita y Anthony llevaban vidas separadas, pese a tener dos hijos juntos, nacidos en 1961 y 1964. Ambos tuvieron amantes durante los 16 años que duró su matrimonio, y el consumo de alcohol y drogas no era ajeno a ninguno de los dos. Su divorcio en 1978 fue tan escandaloso como amigable, y los dos permanecieron en buenos términos el resto de sus vidas.

La relación de la princesa con un gánster

En 1960, el mismo año de su matrimonio con el conde Snowdon, la princesa Margarita comenzó una relación clandestina con John Bindon, un reconocido gánster que la tenía loca. El affair duró varios años (fue uno de los varios que mantuvo mientras estuvo casada). Se intentó esconder este romance, pero con los detalles fueron saliendo a la luz. Se trató, quizá, de la más escandalosa de todas sus aventuras extraconyugales.

Los otros hombres en la vida de Margarita

A Peter Townsend, Billy Wallace, lord Snowden y John Bindon se sumaron otros escandalosos romances en la vida de la princesa Margarita, incluso con hombres famosos, y no precisamente por ser de la realeza. Entre los amantes de la princesa Margarita habrían estado los músicos Rod Stewart y Mick Jagger, entre otros que se mencionan en las múltiples biografías sobre esta mujer de sangre tan azul como rebelde.

La vida de la princesa Margarita, quien falleció a los 71 años en 2002, fue escandalosa pero triste. Separada a la fuerza de su único verdadero amor y obligada a seguir estrictas reglas de protocolo, vivió una vida poco sana para llenar el agujero de las frivolidades obligatorias por su rol como miembro de la familia real.

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