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Señores ‘trumpistas’: no se metan con nuestros bigotones

El caso de una mujer hispana en Iowa revive el espinoso tema del estereotipo mexicano como arma para amedrentar.
Opinión
Laura vive en Nueva York. Se siente periodista entre los blogueros; bloguera entre los periodistas y no se ofende con imágenes de bigotones durmiendo la siesta.
2016-11-01T09:45:59-04:00

Hace unos días una mujer hispana demandó a la compañía donde trabajaba, acusando a varios colegas y supervisores no hispanos de usar imágenes de Donald Trump para “acosarla racialmente” durante meses, llamándola “inmigrante ilegal”, pese a que ella es ciudadana estadounidense.

Según la demanda, el bullying contra Alexandra Avila consistía también del envío de fotos y frases 'ofensivas' haciendo alusión a su origen mexicano; en particular memes con la típica imagen del mexicano panzón, bigotón y sombrerudo, acompañados de frases como: “ No books, only Manuels” o esta otra (aquí abajo) que decía: ¿Cómo va el señor Donald Trump a deportar a todos estos ilegales?... Juan by Juan” (por no decir one by one).


Como mexicana nacida y criada en México, esa imagen del mexicano barrigón y sombrerudo no me ofende, ni me ha ofendido jamás —y estoy convencida de que lo mismo les ocurre a muchos de mis paisanos—, pero cuando vives en este lado de la frontera, el tema se vuelve un poco más espinoso, dividiendo a latinos y no latinos por igual y desatando a veces discusiones muy acaloradas.

Por un lado, están quienes afirman que la estereotípica imagen del campesino con sombrero es ofensiva porque se ha usado por años para representar a los mexicanos como una tanda de haraganes. Por el otro, estamos quienes nos encogemos de hombros y hasta encontramos la gracia en el estereotipo, simplemente porque sabemos que es una bobada; que no todos los mexicanos lucimos igual, ni vamos por la vida con un sombrero de mariachi en la cabeza (bueno, yo a veces sí).

El caso es que a mí hay cosas que me ofenden mucho más que la imagen de un bigotón durmiendo la siesta. Me ofende que haya millones de indocumentados trabajando como burros en este país sin acceso a beneficios o vacaciones pagadas; me ofende que esos mismos paisanos paguen sus impuestos religiosamente, mientras que un tramposo demagogo se las arregla para no hacerlo y me ofende que ese mismo demagogo tache a mis paisanos como una banda de violadores y narcotraficantes. ¿Saben también qué me ofende? Me ofende que las familias latinas se sigan separando porque los altos mandos siguen sin saber qué hacer con un sistema migratorio tan chungo. Eso sí me pone como agua para chocolate.

Entonces ¿qué hacer con la mentada imagen del mexicano panzón y bigotón? ¿Usarla o evitarla?

Pues eso dependerá del porqué y para qué. A mí me tiene sin cuidado si maestros de una universidad gringa se ponen sarapes y bigotes 'de mentiritas' para celebrar una fiesta mexicana. Lo mismo con los llamados 'disfraces étnicos' para ponerle Mexican spice a tu fiesta de Halloween. (Esos, más que ofenderme, me matan de la risa).

Pero echar mano de imágenes o memes (sin importar cuál sea su naturaleza) para amedrentar y amenazar a alguien por su origen étnico no está cool, sobre todo ahora que la retórica del señor Trump y sus secuaces no ha hecho más que avivar la tensión racial en este país.

Como decía mi abuela: “No está el horno para bollos”... Ni la situación política actual para que los racistas nos acosen con gritos y sombrerazos; no importa qué tan bueno pretenda ser su 'chistorete'.

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