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¿Por qué Beyoncé, Katy Perry y Jennifer López juntas no pudieron cambiar el destino de estas elecciones?

Si crees que las celebridades no tienen ninguna credibilidad política ¿por qué deberías oírlas cuando hablan de ella? Los famosos no lograron convencer al electorado para votar por Hillary Clinton.
9 Nov 2016 – 8:56 AM EST

Era sabido desde el principio que Hillary Clinton no gozaba de la mayor favorabilidad entre el electorado. No entre el electorado joven, al menos, que siempre se vio más tentado a apoyar a Bernie Sanders que a la Secretaria de Estado. Clinton lo sabía y por eso, se rodeó de poderosos aliados.

Beyoncé, por ejemplo, se puso sus pantalones, la hizo invitada de honor de su concierto junto a Jay Z, hizo incluso que sus bailarinas usaran el pantsuit emblemático de la candidata demócrata todo para alentar al voto. El electorado, sin embargo, no se convenció.


Cuando los números en agosto arrojaban que el voto joven para Clinton había bajado de un 24% a un 5%, fichas claves del pop aparecieron para apoyarla. Katy Perry llenó su Instagram de mensajes de ‘I’m with her’ y uniformó con banderas a todos sus seguidores en los múltiples conciertos que dio por la candidata. Pero Katy puede llenar estadios hasta reventar pero tampoco logró que Estados Unidos consiguiera elegir su primera mujer presidente.

No lo logró tampoco Jennifer López tan clavada en el corazón latino y quien ofreció un concierto en Miami para conseguir que Hillary Clinton ganara hoy el favor popular.


Muchos leen en esta derrota demócrata el fracaso, obvio, de la candidata Hillary Clinton, también el del feminismo. Pero este es también el fracaso de todo el ‘star system’, de todo ese conjunto de estrellas muy famosas que creyeron tener el poder de hablarle al oído a la gente, a los jóvenes y que, sin embargo, no pudieron popularizar sus ideas políticas.

En 2012, el voto millennial logró darle un vuelco a las elecciones y fue decisivo para que Barack Obama se mantuviera en el poder. Universidades prestigiosas analizaron también la fuerza multiplicadora que tuvo el hecho de que Oprah se adhiriera a la campaña de Barack Obama en 2008.

Pero ocho años después parece quedar claro que en materia de voto la fama no resultó tan relevante. Los devotos de Beyoncé seguirán cantando su ‘Lemonade’ sin que eso signifique que quiera creer en sus ideas políticas o en sus sugerencias partidistas.

Así lo cree Michael Cob, profesor de ciencia política de la Universidad de Carolina del Norte, “en cuanto a los famosos, pueda que cuenten, pero a la larga ellos no cuentan tanto”, explicó al International Business Times.

“Las celebridades son altamente buscadas para relacionarse con productos, pero los políticos no son comodities. Cuando piensas en las celebridades que son cool le puedes transferir eso a una marca, pero si crees que las celebridades no tienen ninguna credibilidad política ¿por qué deberías oírlos cuando hablan de ella?”, pregunta el experto.

La respuesta parece ser contundente: Ni Kim Kardashian, Leonardo Dicaprio, Madonna, Los Tigres del Norte, George Clooney, Lady Gaga, Lena Dunham y la gigante lista restante de famosos juntos pudieron hacer que el destino de estas elecciones fueran diferentes.

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