Ellas no ven porno, ellos solo piensan en sexo: los mitos de la sexualidad femenina vs la masculina

Siempre que se habla de sexualidad femenina y sexualidad masculina salen a colación algunas creencias que por repetidas se perpetúan, pero son falsas. Aquí desmontamos algunos de estos mitos como que el clítoris y el pene no se parecen o que ellos gozan del sexo más que ellas.
2 Dic | 4:04 PM EST

Saltándonos el hecho de que las generalizaciones son odiosas, existen diferencias fundamentales entre hombres y mujeres. Ellos tienen un nivel 20 veces más alto de testosterona que nosotras lo que los hace ser más agresivos y dominantes. Nosotras tenemos una mayor capacidad para realizar tareas múltiples y solucionar problemas de manera integral. Si hablamos de sexo, también existen marcadas diferencias, aunque algunas que se han popularizado son más construcciones sexuales y mitos urbanos que realidades.

Ellos piensan en sexo todo el día

No sé bien quién se inventó que los hombres piensan en sexo cada siete segundos, pero si hacemos la cuenta resultaría que ellos piensan en sexo 7.200 veces por día…Es decir que, ¡no les quedaría tiempo para pensar en nada más!

Según un equipo de investigación de la Universidad Estatal de Ohio, liderado por la psicóloga Terri Fisher concluyó que los hombres tienen alrededor de 19 pensamientos sexuales al día. Las mujeres por su parte registraron alrededor de 10 pensamientos sexuales por día. Seguro, los hombres piensan el sexo más que las mujeres, pero tampoco es todo el tiempo.

Ellas no ven porno

Este es uno de los grandes estereotipos que existen alrededor del sexo y que tiene todo que ver con la forma como la sociedad insiste en pretender que las mujeres seamos virginales seres para quienes la exploración sexual es un misterio. Aunque no todas las mujeres consumen porno (tampoco lo hacen todos los hombres) hay muchísimas que si lo disfrutan, sólo que lo hacen de forma más discreta y privada.

Como dato curioso, el hecho de que la pornografía tradicional se enfoque de manera exclusiva en el placer masculino hace que muchas mujeres, independientemente de su orientación sexual prefieran la pornografía lésbica, que sí se encarga de explorar el placer femenino.

El clítoris y el pene no se parecen en nada

El dicho de que “no todo es lo que parece” aplica perfectamente en el caso del clítoris. Erróneamente se asume que el órgano del placer sexual femenino es sólo la campanilla que queda asomándose entre los pliegues interiores de la vulva. Pues no, resulta que el clítoris es muy similar en su anatomía al pene y tiene glándulas y prepucio, que se conoce como el capuchón del clítoris.

Ellas son puro sentimiento

Si bien es cierto que los hombres suelen excitarse mucho más fácil que las mujeres, y nosotras en general disfrutemos del romance y cortejo previo, no vemos el sexo como un acto enteramente ligado a la emocionalidad y los cuentos de hadas.

A nosotras también nos gusta tomar el control, masturbarnos, tener orgasmos, ensayar posiciones y desfogarnos sexualmente en todos los sentidos.

Ambos dan sin recibir nada a cambio

La buena noticia es que ya casi nadie le tiene asco al sexo oral. La mala es que las mujeres siguen siendo la que más lo hacen, sin recibir nada a cambio. La cosa es bastante desigual, según una nota publicada por El Confidencial el 63% de los hombres sexualmente activos recibe sexo oral habitualmente, frente a sólo un 44% de las mujeres. El 26% de las chicas que lo hace no lo recibe, mientras que sólo el 10% de ellos se quedan con las ganas de que les devuelvan el favor.

Ellos son los únicos que gozan del sexo

Error garrafal, las mujeres están anatómicamente diseñadas para tener mucho más placer que los hombres, lo que pasa es que históricamente se nos ha reprimido terriblemente la exploración y disfrute de nuestra sexualidad.

El clítoris es el único órgano humano cuyo propósito exclusivo es dar placer. El pene, por su parte, también tiene finalidades reproductivas. El órgano del placer femenino no se deteriora con tiempo, sino que por el contrario crece, para el momento en que una mujer alcanza la menopausia el clítoris es siete veces más grande que al momento de nacer. En promedio el clitoris tiene 8,000 terminaciones nerviosas, el doble que el pene, lo que lo hace un punto extremadamente sensible y propenso al placer.

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