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Cuatro historias igual o más impactantes que la de Making a Murderer

La serie Making a Murderer no es el único producto audiovisual que ha influido en el ejercicio de la justicia. Otros documentales han ayudado a liberar o condenar a sus protagonistas. Te contamos algunas de ellas.
15 Ago 2016 – 11:34 AM EDT
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Desde el estreno del documental sobre la investigación y condena por asesinato de Steven Avery y su sobrino Brendan Dassey ha generado polémica sobre las fallas del sistema judicial. Crédito: Netflix

Esta semana la serie documental de Netflix, Making a Murderer, volvió a ser noticia. Brendan Dassey, uno de los dos condenados a una sentencia de por vida por el asesinato de Teresa Hallbach, será liberado tras diez años en prisión. Dassey, que tiene deficits intelectuales y en el momento del arresto tenía 16 años, confesó el crimen durante un interrogatorio. Pero ahora un juez ha revocado la sentencia: “Las repetidas falsas promesas (de la policía, que le aseguró que no tenía nada de que preocuparse) consideradas en conjunto con factores relevantes como la edad de Dassey, sus limitaciones intelectuales y la ausencia de un adulto, convierten la confesión en involuntaria bajo la Quinta y la Catorceava enmiendas”.


Tras su estreno en diciembre de 2015 el documental sobre la investigación y condena por asesinato de Steven Avery y su sobrino Brendan Dassey generó una avalancha de artículos no sólo centrados en su calidad audiovisual, sino en las fallas del sistema judicial y las dudas sobre si la justicia se aplicó verdaderamente en este caso. Un debate llenó los medios, ensayos se publicaron en revistas como New Yorker, incluso se hizo público uno de la primera víctima de violación (por la que Avery fue condenado y luego absuelto) Penny Beerntsen, discusiones de horas invadieron las sobremesas, argumentos a favor y en contra del manejo de la historia se sucedieron... pero Making a Murderer no es el único producto cultural que ha generado dudas sobre la justicia de condenas o ha cuestionado la integridad de las fuerzas del orden y de los juzgados. Tampoco es la primera en tener consecuencias reales.

Aquí cuatro historias que deberías estar viendo si eres fan de este tipo de relatos:

Este podcast inició lo que podría llamarse una revolución del medio. Nunca antes un podcast había tenido tantas descargas, más de 80 millones. La primera temporada abordaba, desde el punto de vista periodístico, la investigación de un caso de asesinato en 1999. La periodista Sarah Koening revisaba el caso de Adnan Syed, condenado por el asesinato de su novia, Hae Min Lee. Entrevistó a los implicados -testigos, abogados, familias, el acusado- y no llegó a una conclusión absoluta, pero sí generó duda sobre el debido proceso en el caso y la solidez de las evidencias. En febrero de 2015, tres meses después de la conclusión de la primera temporada, la corte de apelaciones de Maryland permitió a Syed introducir una apelación argumentado que su abogada no había cumplido con su trabajo y poco después se revisó nuevamente la veracidad del testimonio de un testigo que otorgaba una coartada al acusado. En 2016 se le concedió a Syed la posibilidad de un nuevo juicio.

Esta miniserie documental de HBO revisaba la vida del controversial millonario Robert Durst. El director, Andrew Jarecki, ya había estrenado una película de ficción sobre la historia de Durst (2010), protagonizada por Kirsten Dunst y Ryan Gosling, pero consiguió entrevistar al propio sujeto en cámara, así como a conocidos, familiares de víctimas y abogados de los casos. Durst había sido acusado, y absuelto, de varios casos de asesinato o desaparición: su esposa Kathleen McCormack Durst, en 1982; su amiga Susan Berman, en 2000, y su vecino Morris Black, en 2001. Pero (spoiler alert) en el último episodio de la miniserie Durst, tras no poder diferenciar su letra de la que aparece en una carta escrita, presuntamente, por el asesino de Berman, se retira al baño y, aparentemente ignorante del hecho de que su micrófono sigue encendido dice lo siguiente: “¿Que qué demonios hice? Los maté a todos”. En 2015 un juzgado de California dictó una orden de detención contra Durst por el asesinato de Berman. El millonario podría enfrentar la pena de muerte.

Estos tres documentales revisan un caso muy resonado en los noventa, en esos tiempos de pánico general con respecto a los cultos al diablo. El caso de asesinato y mutilación de tres niños culminó con el arresto de tres adolescentes, Jessie Misskelley, Damien Echols y Jason Baldwin, (llamados por la prensa The West Memphis Three) y su condena. El documental revisa el contexto, altamente conservador y religioso, y el argumento de que los asesinatos habían sido parte de un ritual satánico, así como las confesiones de los acusados (que se piensa que fueron coercionadas). Los cineastas, Joe Berlinger y Bruce Sinofsky, quedaron marcados por el caso y regresaron a revisar el estado de los acusados, y los fallos de la investigación, en otros dos documentales. En 2010 una decisión de la Corte Suprema de Arkansas admitió nueva evidencia de ADN que terminó con la liberación de los tres acusados.

En el nombre del padre (1993)

Esta película, que ganó siete Oscars (Mejor Actor para Daniel Day Lewis, Mejor Actor de Reparto para Pete Postlethwaithe, Mejor Actriz de Reparto para Emma Thompson, Mejor Director para Jim Sheridan y Mejor Película) no ayudó en el caso de sus protagonistas, pero es un gran ejemplo de una convicción errónea. Relata la historia verdadera de los Cuatro de Guildford, acusados de pertenecer al IRA en 1974 y de poner una bomba en un pub en el que murieron varios soldados fuera de servicio y un civil, así como de otros actos terroristas. La película muestra el corrupto sistema que llevó al arresto y las confesiones forzadas de cuatro inocentes, así como la agridulce conclusión: la liberación de los detenidos en 1989.


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